En términos mensuales, la tasa de inflación se aceleró en agosto un 0,2% respecto al pasado mes, en la primera lectura de los datos del país germano.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en el 2,4%, mientras los precios de la energía han aumentado un 10,5% respecto al mismo mes del año anterior, frente al 8,3% de julio y el 3,4% de junio.
El avance de los precios de la energía ha provocado el incremento de la inflación, en un momento todavía marcado por el conflicto en Irán y con el precio del barril de Brent escalando un 2,5% y superando los 90 dólares por barril.
Por su parte, el producto interior bruto (PIB) de Alemania registró una expansión del 0,3% en el segundo trimestre de 2026 respecto de los tres meses anteriores, lo que representa una décima más del ritmo de crecimiento estimado inicialmente por Destatis.

