«La situación que vive Ceuta está teniendo un impacto directo sobre la vida cotidiana de sus ciudadanos y sobre la actividad de sus empresas, que no pueden desarrollar su actividad con normalidad ante un escenario marcado por la falta de seguridad, las dificultades para garantizar unas condiciones adecuadas de salubridad y el riesgo de que esta situación termine afectando al desarrollo económico», advierte en un comunicado.
La CETM denuncia la respuesta «insuficiente» por parte de las administraciones competentes y cree que es «incomprensible» que esta situación se esté prolongando.
Por ello, se suma a la petición realizada por CEOE y Cepyme, organizaciones de las que forma parte, para reclamar una actuación urgente que permita proteger al tejido empresarial ceutí, evitar el cierre de empresas y preservar el empleo.
Los transportistas se encuentran expuestos a la presencia de polizones –migrantes que intentan acceder a los camiones para salir de la ciudad–, una situación que supone un grave riesgo para la seguridad de los conductores profesionales y para el normal desarrollo del tráfico de mercancías.
Por ello, considera imprescindible reforzar de manera inmediata la vigilancia y protección en el puerto de Ceuta y en todos aquellos puntos en los que se concentran vehículos de transporte, incluyendo áreas de descanso, zonas de estacionamiento y centros de carga y descarga.
«Los intentos de acceso a los vehículos, los posibles asaltos y los daños que puedan producirse no solo ponen en peligro su integridad física, sino que generan también una situación de inseguridad jurídica y de incertidumbre para las empresas de transporte», añade el comunicado.
En la misma línea, otra de las principales patronales del sector, Fenadismer, ha exigido también el refuerzo de los controles de seguridad en el puerto de Ceuta para evitar la intrusión ilegal de personas en los camiones que embarcan a bordo de los ferrys hacia la Península.

