Ante esta situación se muestran tajantes; «Cuadrar las cuentas de una bodega descuadrando las del viticultor no es solucionar la crisis del Rioja» porque «no podemos presumir ante el consumidor de tener una de las mejores Denominaciones del mundo y después pretender pagar la materia prima que la sustenta a precios que no permiten vivir de producirla».
Así se han expresado el presidente y secretario general de ARAG-Asaja, Eduardo Pérez e Igor Fonseca, respectivamente, tras valorar este jueves el inicio de la vendimia destacando que, una campaña más, «se nos exige producir menos, seleccionar más, cumplir mayores exigencias de calidad, asumir crecientes obligaciones de todo tipo y soportar unos costes de producción muy superiores a los de hace unos años».
Eduardo Pérez reconoce que aunque «el viticultor ha hecho su parte, el precio de la uva no ha acompañado esta evolución».
En este sentido, expresa, los datos hablan por sí solos «y permiten visualizar el deterioro de la rentabilidad de la uva entre 2020 y 2025».
De esta manera, y tomando como referencia el coste medio anual de producción y el coste medio percibido, desde ARAG-ASAJA indican que el coste medio anual de producción durante estas seis campañas se situó en aproximadamente 0,864 euros por kilo, mientras que el precio medio percibido por los viticultores fue de 0,722 euros por kilo. Es decir, una diferencia media de 14,3 céntimos por kilo, equivalente aproximadamente al 16,5 % del coste de producción.
La traslación de estos datos a una explotación profesional de 10 hectáreas evidencia todavía más la dimensión del problema. El saldo acumulado estimado entre 2020 y 2025 alcanza -38.227 euros.
Con todo ello, el sindicato lamenta que el resultado es que durante estos últimos seis años «son cientos los viticultores que están dejando definitivamente esta actividad o de forma parcial, y no por jubilación, sino por falta de rentabilidad».
Un año más, prosigue, el viticultor vuelve a encontrarse «con incertidumbre sobre quién comprar a su uva y a qué precio», por tanto lamenta que «el equilibrio de Rioja se consiga desequilibrando económicamente las explotaciones de sus agricultores».
LABOR DE CONTROL DEL CONSEJO REGULADOR
Por su parte, el secretario general de ARAG-ASAJA, Igor Fonseca, ha analizado la labor del Consejo Regulador al respecto. «Es conocida la problemática, el aumento de costes y la falta de rentabilidad pero a ello se suma también las complicaciones ocasionadas por la labor de control del Consejo Regulador en su tarea de verificación del cumplimiento del pliego de condiciones».
Y es que, como ha explicado, durante las últimas semanas, «hemos recibido decenas, cientos de quejas por partes de socios sobre el funcionamiento del portal del viticultor que ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza para muchos viticultores, especialmente para los de más edad, porque obliga a contar con conocimientos digitales que no tienen», ha afirmado.
Aunque sí que reconoce el esfuerzo de los servicios técnicos del Consejo «para dar a conocer esta herramienta y su disposición a resolver muchos problemas que se han planteado durante estas semanas», sí que insiste en la necesidad de que, de cara a la próxima campaña, la información esté a disposición de los viticultores antes y sobre todo que ésta sea más precisa».
En opinión del sindicato «falta formación, falta pedagogía y falta empatía con los viticultores que a día de hoy no sienten el Consejo Regulador como su casa».
También ha pedido que se haga cumplir la Ley de la Cadena. «Es necesario modificarla» y para ello han realizado aportaciones al Ministerio.
Sobre la rentabilidad, el sindicato es consciente «de las dificultades que atraviesa el mercado del vino, la reducción del consumo y de su comercialización y la necesidad de recuperar el equilibrio entre oferta y la demanda».
Pero también considera que hay que denunciar que hay bodegas «que tratan de solucionar sus problemas financieros trasladándolos íntegramente hacia atrás en la cadena. Cuadrar las cuentas de una bodega descuadrando las del viticultor no es solucionar la crisis de Rioja».
Con ello, indica, «necesitamos bodegas rentables, pero también necesitamos viticultores con rentabilidad».
Defender la rentabilidad del viñedo «no es únicamente defender el interés particular de los viticultores, es defender uno de los principales activos que tiene la región, activos económicos, sociales, paisajísticos y también culturales, porque sin viticultores no hay Rioja», ha destacado.
ARRANQUE VOLUNTARIO DE VIÑEDO
Finalmente también se ha referido a la medida de arranque voluntario del viñedo. Desde ARAG ASAJA ven imprescindible «que todas las organizaciones que formamos parte de la Doca Rioja vayamos a una exigiendo dar pasos firmes y urgentes para que se implemente en 2027 esta medida cuanto antes».
Un acto -expresa Fonseca- que «debemos hacerlo ya, y sin demoras, porque sabemos que el Ministerio ha dado la espalda a poder aplicar la medida de arranque voluntario de viñedo con fondos FEAGA en el año 2027. También sabemos que tanto el Gobierno de La Rioja como el Gobierno Vasco se han comprometido a poner en marcha esta medida con fondos propios. Pero eso sí, siempre que existan los instrumentos jurídicos disponibles».
Sin que haya un reglamento publicado «no se puede presentar una solicitud por la comunidad autónoma, ni se puede revisar por el ministerio, ni puede ser por tanto ser aprobada por Bruselas».
Por tanto, «instamos al Ministerio y a la Comisión Europea a hacer sus deberes cuanto antes para que esta medida pueda ser cierta y un hecho cuanto antes».
MEDIDAS
Finalmente desde ARAG ASAJA proponen una serie de medidas, con diez puntos, para intentar mejorar la situación actual.
1. Precios de la uva que cubran los costes efectivos de producción y permitan una rentabilidad justa y razonable.
2. Relaciones estables entre bodegas y viticultores, fomentando contratos plurianuales que aporten seguridad a ambas partes.
3. Un debate dentro de la DOCa Rioja sobre el modelo de Denominación que queremos para la próxima década, poniendo la rentabilidad en el centro de las decisiones del Plan Estratégico.
4. Reparto equilibrado de los esfuerzos necesarios para recuperar el equilibrio de Rioja.
5. Contratos transparentes y formalizados con suficiente antelación, evitando que el agricultor llegue a vendimia sin conocer las condiciones de entrega y sin margen de maniobra.
6. Modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria.
7. Reparto equilibrado de los esfuerzos necesarios para recuperar el equilibrio de Rioja.
8. Una estrategia específica para garantizar el relevo generacional y mantener el viñedo profesional.
9. Publicación inmediata del Reglamento de actos delegados que permita aplicar la medida de arranque voluntario al acabar la presente vendimia.
10. Fomentar e informar a los viticultores sobre cómo funciona el sistema de control de rendimientos y qué información obtener del Portal del Viticultor.

