Por ciudades, Barcelona lidera la brecha de precios al registrar un coste un 242% superior en los inmuebles con piscina frente a los que no la tienen, seguida de Teruel (215%), Tarragona (148%), Bilbao (130%) y Lleida (114%).
Con diferencias inferiores al doble pero superiores al 50% figuran Cuenca (97%), León (92%), Zaragoza (89%), Valencia (87%), Pamplona (83%), A Coruña (82%), Palma y Huesca (80%), Melilla (79%), Córdoba (77%), Alicante y Málaga (76%), Cáceres (71%), Jaén (68%), Badajoz (66%), Santander (59%), Santa Cruz de Tenerife (58%), Almería (56%) y Toledo (50%).
En el caso de la capital, Madrid, los pisos en el mercado que cuentan con piscina son de media un 38% más caros que los que no la tienen, mientras que en San Sebastián la diferencia se sitúa en el 39% y en Sevilla alcanza el 36%.
Desde idealista, han explicado que las notables diferencias entre Madrid y Barcelona responden al «urbanismo de los últimos lustros en ambas ciudades», debido a la capacidad que ha tenido Madrid en los últimos años de crear nuevos desarrollos urbanísticos con zonas comunes en las que se incluye la piscina, frente a la limitación geográfica que registra Barcelona para crear nuevos proyectos y su cercanía a la playa.
Por otro lado, Alicante es la capital española con un mayor porcentaje de pisos en venta con piscina, acumulando el 29% del total de sus anuncios, por delante de Palma (21%), Málaga y Almería (16% cada una), Ciudad Real (15%), Madrid (14%), Ávila (13%), Logroño (12%), Toledo y Murcia (11% en ambos casos), Sevilla y Huesca (9%), Valencia (7%), Santa Cruz de Tenerife (6%) y Barcelona (5%).
Por contra, la oferta es testimonial en ciudades con solo un 1% de viviendas anunciadas con piscina como Oviedo, A Coruña, León, Bilbao y Burgos, mientras que resulta «estadísticamente no relevante» en nueve capitales: Ceuta, Huelva, Ourense, Palencia, Pontevedra, Soria, Vitoria, Salamanca y Lugo.

