En concreto, el dato de agosto para las expectativas de los inversores germanos ha mejorado hasta los 34,2 puntos, frente a los 26,3 del mes anterior, su resultado más alto desde los 58,3 enteros a mediados de febrero, antes del estallido de la guerra con Irán.
De su lado, la evaluación de la situación actual en el país germano ha mejorado también en el octavo mes del año, pasando de -77,6 puntos en julio a -61,1 en agosto.
«La tendencia positiva en las expectativas se consolida aún más en agosto, probablemente debido a los buenos resultados trimestrales y al reciente alto nivel de las exportaciones», ha comentado Achim Wambach, presidente del ZEW.
En este sentido, el académico ha destacado que la economía alemana continúa beneficiándose de los programas de infraestructura del Gobierno federal, si bien «los niveles históricamente bajos del río Rin representan un riesgo adicional que afecta a la actividad económica».
En cuanto a la eurozona, las expectativas de los inversores han mejorado en agosto, situándose en 31,4 puntos, frente a los 23,4 de julio. De su lado, la evaluación de la situación económica ha subido de forma notable al alcanzar los -21,5 puntos desde los -37,7 del mes anterior.

