Apple ha activado el relevo más relevante en su estructura de poder desde 2011. La compañía de Cupertino ha anunciado que Tim Cook dejará el cargo de consejero delegado para convertirse en presidente ejecutivo del consejo, mientras que John Ternus, actual vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware, asumirá la dirección ejecutiva a partir del 1 de septiembre de 2026. La decisión, aprobada por unanimidad, culmina un proceso de sucesión planificado durante años.
Cook mantendrá sus funciones como CEO durante los próximos meses para pilotar una transición ordenada. En su nuevo rol, centrará parte de su actividad en la interlocución institucional y en la supervisión estratégica de la compañía, consolidando un modelo que refuerza la continuidad sin renunciar a la renovación operativa.
Una sucesión sin ruptura

El nombramiento de Ternus supone, sin duda, continuidad técnica, profundo conocimiento del producto y legitimidad dentro de la organización. Ingeniero de formación, con 25 años en la compañía, ha sido una figura clave en el desarrollo de hardware en prácticamente todas las líneas de producto. Su ascenso evita disrupciones y mantiene el foco en el ADN de Apple: integración vertical, control tecnológico y diseño.
Cook, que asumió el liderazgo tras Steve Jobs en 2011, cuenta que Ternus “tiene la mente de un ingeniero, el alma de un innovador y el corazón para liderar con integridad y honor. Es un visionario cuyas contribuciones a Apple durante 25 años ya son demasiado numerosas para contarlas, y sin duda es la persona adecuada para llevar a Apple hacia el futuro”.
Por su parte, Ternus ha subrayado que está “profundamente agradecido por esta oportunidad de llevar adelante la misión de Apple». «He pasado casi toda mi carrera en Apple, he tenido la suerte de haber trabajado con Steve Jobs y de haber tenido a Tim Cook como mi mentor. Ha sido un privilegio ayudar a dar forma a los productos y experiencias que han cambiado tanto la forma en que interactuamos con el mundo y entre nosotros. Estoy lleno de optimismo sobre lo que podemos lograr en los próximos años. Y estoy muy feliz de saber que las personas más talentosas del mundo están aquí en Apple, decididas a ser parte de algo más grande que cualquiera de nosotros. Me siento honrado de entrar en este papel, y prometo liderar con los valores y la visión que han llegado a definir este lugar especial durante medio siglo».
El legado de Cook: escala, servicios y disciplina operativa
La transición se produce tras uno de los ciclos de creación de valor más intensos en la historia corporativa contemporánea. Bajo la dirección de Cook, Apple ha pasado de una capitalización cercana a los 350.000 millones de dólares a los 4 billones, con ingresos que han escalado desde 108.000 millones en 2011 hasta superar los 416.000 millones en el ejercicio fiscal 2025.
El crecimiento no ha sido únicamente cuantitativo. Cook ha diversificado el negocio con éxito, impulsando una división de servicios que ya supera los 100.000 millones de dólares anuales y consolidando nuevas categorías como wearables —con Apple Watch y AirPods— o computación espacial, con Apple Vision Pro. A ello se suma una decisión estructural: la transición a silicio propio, que ha reforzado la autonomía tecnológica de la compañía y su ventaja en eficiencia energética.
En paralelo, Cook ha reforzado la dimensión reputacional y regulatoria de Apple. La privacidad como derecho fundamental, la accesibilidad como principio de diseño y una reducción de más del 60% en la huella de carbono desde 2015 han sido pilares de su mandato. La compañía opera hoy en más de 200 países, con una base instalada superior a 2.500 millones de dispositivos.
Sobre su despedida, Cook ha dicho: “Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser el CEO de Apple y haber confiado para dirigir una empresa tan extraordinaria. Amo a Apple con todo mi ser, y estoy muy agradecido de haber tenido la oportunidad de trabajar con un equipo de personas tan ingeniosas, innovadoras, creativas y profundamente cariñosas que han sido inquebrantables en su dedicación a enriquecer la vida de nuestros clientes y crear los mejores productos y servicios del mundo”.
Ternus: el perfil técnico para la próxima fase
El reto de Ternus será sostener el crecimiento en un contexto más exigente: saturación del mercado de smartphones, presión regulatoria global y competencia intensificada en inteligencia artificial y servicios digitales. Su trayectoria apunta a una gestión centrada en producto, materiales y eficiencia.
Desde su incorporación en 2001, ha liderado desarrollos clave en iPad, Mac y iPhone, además de impulsar avances en durabilidad, sostenibilidad y nuevos materiales, como compuestos de aluminio reciclado o el uso de titanio en dispositivos avanzados. También ha estado detrás de iniciativas orientadas a alargar la vida útil de los productos y mejorar su reparabilidad, un factor cada vez más relevante en el entorno regulatorio europeo.
En los últimos ciclos de lanzamiento, su equipo ha sido responsable de una renovación significativa del catálogo, incluyendo nuevas iteraciones de iPhone y la evolución del ecosistema de audio y salud digital.
El movimiento se completa con Arthur Levinson, presidente no ejecutivo durante los últimos 15 años, pasará a ser director independiente principal. Ternus se incorporará al consejo de administración en paralelo a su nombramiento como CEO.
Levinson ha enfatizado el papel de Cook en la transformación de Apple en “la mejor empresa del mundo” y ha respaldado a Ternus como el líder idóneo para la siguiente etapa.
La reconfiguración manda un claro mensaje a los mercados: el de estabilidad. Estaba claro que Cook no iba a desaparecer del mapa de Apple de un día para otro.
Queda por ver si el nuevo CEO profundizará en áreas emergentes —desde inteligencia artificial aplicada hasta salud digital— o si priorizará la optimización de las líneas actuales. Veremos.

