Un joven americano que iba al instituto en Chino Hills, en el estado de California, que disfrutaba de una vida corriente de adolescente no imaginba lo que le devendría. Su futuro cambió por completo cuando los “minivideos” que grababa con sus amigos para la desaparecida aplicación Vine comenzaron a ser populares. El tono gracioso y desenfadado hacían a Cameron un imán para las personas cercanas a su horquilla de edad. Su carrera se catapultaría a lo más alto en un breve periodo de tiempo, ahora sus cuentas en las redes rebosan seguidores: 20.6 m en Instagram, 14.2 en Twitter, 5.7 millones de suscriptores en YouTube.

Su prestigio ha llegado a niveles estratosféricos, tales que ha grabado su propio docureality en el que las cámaras de Netflix le persiguen en su tour más internacional (disponible en la plataforma como Chasing Cameron). Con una visión especial y poco conformista, no le basta la cercanía y naturalidad que ofrecen las redes sociales para acercarse a su público, por ello organiza eventos con sus fans a partir de su propia empresa, MAGCON. Con tanta fama y multitudes aclamando tu nombre cabe la posibilidad de que pierdas la cabeza y el futuro se te vaya de las manos, sin embargo, para él lo que priman son los valores familiares y el sentido de la responsabilidad. Su influencia es poder, y para él eso le obliga a tener mucha conciencia con el material que publica, ha llegado a afirmar en varias ocasiones que jamás prestaría su imagen para anunciar bebidas alcohólicas, dado que estudia mucho el público al que se dirige y la inmensa mayoría es joven.

Su conexión con el público joven le convierte en un caramelo para las grandes marcas de moda, ha llegado a ser imagen de Calvin Klein, Dolce&Gabbana o su campaña más reciente como imagen para el perfume 212 VIP Black de Carolina Herrera. La relación que tienen este tipo de marcas con él es beneficiosa para ambos, las grandes compañías se publicitan ante un sector demográfico más joven y él se da a conocer gracias a ellas ante un público más adulto.

Ha acudido en varias ocasiones al 30under30 Summit de la edición americana de esta revista. En su participación concluyó que “la misma razón por la que me habían dicho que fallaría, fue por la que triunfé. Fue diferente e intrigante” y remarcó la importancia de no acomodarse y trabajar de forma constante. En un mundo volátil y de cambios vertiginosos está en la búsqueda continua de monetizar los likes en dólares.