Este plazo había sido ampliado debido al interés que había despertado el proceso y finalmente se cierra este miércoles, después de que el pasado 30 de septiembre concluyera el de acceso a ‘data room’.
Inicialmente, las reglas del proceso contemplaban que el plazo de acceso al ‘data room’ finalizaba el próximo 7 de septiembre y el establecido para la presentación de la primera oferta concluía el pasado 14 de septiembre.
No obstante, la mayoría de los interesados solicitaron a la Administración Concursal una ampliación de los plazos inicialmente previstos, con objeto de contar con un mayor periodo de tiempo para el análisis de la información contenida en el ‘data room’ y para la preparación de sus respectivas ofertas.
Por lo tanto, dado el interés despertado por el proceso y la necesidad que trasladaron de preparar mejor las ofertas, finalmente el plazo de la presentación de la primera oferta quedó ampliado hasta este 7 de octubre a las 14.00 horas.
Durante estos meses, el proceso competitivo de oferta para la adquisición de la Unidad Productiva Mixta y/o de las sociedades incluidas en el perímetro del grupo ha seguido avanzando con un grupo de interesados que firmaron la carta de confidencialidad y que han tenido acceso a la información sobre la empresa en el ‘data room’ que se ha habilitado al efecto.
El objetivo de esa ampliación ha sido facilitar que los potenciales compradores dispongan del tiempo preciso para estudiar la compañía con profundidad y elaborar ofertas fundamentadas, que desde la Administración Concursal esperan que se dirijan a Tubos Reunidos en su conjunto.
El pasado día 8 de septiembre la Administración Concursal, además de la empresa, se reunía con los comités de empresa de las plantas de Álava y Vizcaya y les confirmaba que, hasta esa fecha, había 14 inversores interesados en la compra. La próxima reunión a la que se ha citado a los representantes de los trabajadores es el 15 de octubre, según han confirmado fuentes sindicales a Europa Press.
Asimismo, la dirección de Tubos Reunidos informaba de que, entre julio y agosto, había aumentado sus pedidos un 41% sobre el mismo periodo de 2025. En concreto, esa entrada de pedidos en la empresa, que perdió 88,2 millones en el primer semestre, el triple que en el mismo periodo de 2025, ha aumentado, en términos económicos, un 39% en Amurrio y un 52% en Trápaga.
FASES
Esas primeras ofertas, que tienen que incluir un compromiso de mantenimiento de la actividad de mínimo dos años, deben ser vinculantes en cuanto al precio e ir acompañadas de la consignación de un depósito equivalente al 5% de la cantidad ofrecida. Posteriormente, tras preseleccionar a un máximo de cinco candidatos con las propuestas económicas más altas, se abrirá un proceso de consultas y reuniones que culminará con la presentación de ofertas finales.
En otra fase los potenciales compradores que hayan sido seleccionados para continuar en el proceso tendrán la posibilidad de participar en un proceso de preguntas y respuestas (el «Q&A») sobre los aspectos financieros y legales de la unidad productiva.
A partir de ahí, los potenciales compradores seleccionados deberán remitir sus ofertas finales vinculantes -la «Oferta Final»- y después la Administración Concursal llevará a cabo la calificación, valoración y jerarquización de las ofertas.
En otra fase, referida al cumplimiento de las ofertas que afecten a los contratos de trabajo o a las condiciones de empleo, se desarrollarán las consultas necesarias entre la compañía, la Administración Concursal, la representación de los trabajadores de cada centro de trabajo afectado y, en su caso, el oferente, de cara a alcanzar los acuerdos necesarios para dar cumplimiento a las condiciones contenidas en la correspondiente oferta, incluyendo, en su caso, la delimitación definitiva del perímetro laboral y las condiciones de trabajo.
CONCURSO DE ACREEDORES
A principios de mayo de 2025, Tubos Reunidos solicitó ante un juzgado de Álava la declaración de concurso voluntario de acreedores para la sociedad y sus filiales, tras constatar su «insolvencia inminente».
Una decisión que venía motivada por las tensiones de tesorería que había experimentado la compañía y que, según argumentaba Tubos Reunidos, se habían agudizado debido a la «paralización indeseada» de la actividad en su planta de Amurrio, en referencia a la huelga indefinida convocada en estas instalaciones tras anunciarse la salida de 240 trabajadores en sus plantas de Amurrio (Álava) y Trapaga (Vizcaya) a través de un ERE que se cerró sin acuerdo.
Ese ajuste se incluía en un plan de viabilidad que se había presentado para tratar de promover la continuidad del grupo y que también planteaba el cierre de la acería alavesa.
Ese plan contemplaba, además, la renegociación de la deuda de 263,2 millones que mantenía con las principales entidades financiadoras y con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), en relación con el préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas o «FASEE». Junto a ello, trabajaba en la obtención de nueva financiación en el corto plazo y también en la diversificación de su negocio.
Finalmente, dado que no había las garantías precisas para la ejecución de este Plan, se decidió solicitar el concurso de acreedores. La empresa ya había adelantado un mes antes que se encontraba en una situación que comprometía su viabilidad y que no descartaba pedir la declaración de concurso, si no lograba nueva financiación ni alianzas estratégicas orientadas a impulsar su actividad.

