La industria automovilística española está viviendo en 2020 un annus horribilis, marcado por la caída generalizada de ventas de todas las empresas fabricantes españolas. De todas las asociaciones empresariales consultadas para la elaboración de este especial, sólo la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER) ofrece cifras que muevan al optimismo, en una situación generalizada de preocupación, partiendo de las cifras de matriculación de vehículos en lo que llevamos de año.

Noemi Navas, directora de comunicación de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), ha explicado que “la caída de las matriculaciones vuelve a agravarse en el mes de septiembre respecto de agosto. Las ventas siguen cayendo en todos los canales y esto tiene un impacto grave en el empleo, en la industria (porque uno de cada cuatro coches que se fabrica en España se queda en el país) y en la sociedad en su conjunto. Sin olvidar, por su impacto, que se frena la renovación del parque y con ello, la nece- saria reducción de emisiones de CO2 que tenemos que acometer”.

Parecida es la opinión de Tania Puche, directora de comunicación del Grupo Autónomos de Vendedores de Automóviles, Camiones y Motocicletas (GANVAM, la asociación nacional de vendedores de vehículos a motor, reparación y recambios), que incide en que “las matriculaciones continuaron a la baja en septiembre, lastradas por el peso de la incertidumbre económica. Las empresas alquiladoras, que registraron el mayor porcentaje de descenso, no renovaron flota por el frenazo del turismo como consecuencia del impacto del coronavirus; y los particulares, que son el mayor indicador de la salud del mercado, ahondan en su caída porque ahorran por precaución y posponen la decisión de compra en medio de un contexto de recesión, en el que tampoco terminan de ver clara la eficacia de las medidas para frenar la pandemia. Confiemos en que aspectos como el acuerdo de la prórroga de los ERTE dote de cierta certidumbre al consumidor de cara al último trimestre del año y de esta forma, no tengamos que empeorar la previsión de cierre para 2020, que estimamos en una caída situada en el entorno del 30%”.

Para terminar de enfriar los ánimos, Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto (la patronal que integra asociaciones de concesionarios oficiales de las marcas automovilísticas y de maquinaria agrícola del mercado), ha señalado que “en septiembre se ha producido una ralentización del mercado”. Sin embargo, en su opinión, y pese a que “la evolución no es buena”, la matriculación sigue situándose en un volumen “mejor de lo previsto gracias en gran medida al efecto del Plan Renove 2020”, que se puso en marcha el 15 de junio, sumando, a 20 de octubre, 135.000 operaciones, según las estimaciones de Faconauto, que espera que cuando venza el plazo de aplicación del plan, el 31 de diciembre, haya llegado hasta los 210.000 compradores, con una demanda añadida (compradores que no pensaban cambiar de vehículo, pero que lo han hecho animados por los incentivos oficiales) de unas 35.000 matriculaciones, que superarán las 56.000 hasta final de año.

Sin embargo, Morales duda sobre el devenir de las circunstancias en este cuarto trimestre del año, en el que “ya está pesando el empeoramiento de la situación sanitaria y un nuevo retroceso en la confianza de los consumidores, que ven con recelo no sólo el presente sino también el futuro –asegura el director de comunicación de Faconauto–. Esta ralentización era el temor que teníamos y que nos deja ante un último trimestre del año marcado por la incertidumbre. Para frenar la caída, los concesionarios seguirán apostando por ofertas atractivas o por soluciones financieras competitivas, al tiempo que redoblan sus esfuerzos en la venta a través de medios digitales, que están resultando vitales para atraer a los compradores”.

En este sentido, el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, ha comentado que la apertura el 20 de octubre de la aplicación para que los compradores puedan solicitar la ayuda estatal puede suponer un nuevo revulsivo, ya que “llega en un momento en el que sí estamos notando, de nuevo, un claro parón de las ventas, por lo que debería servir para encarar el último tramo del año con un poco más de alegría. El comprador que tenga la necesidad de cambiar de vehículo no encontrará mejor oportunidad que esta, porque se dan circunstancias muy especiales, como el propio Renove y esfuerzos promocionales más agresivos vinculados al cierre de año”, y un hecho aún por concretarse, como es el posible aumento del precio de los vehículos a partir del 1 de enero, al entrar en vigor la normativa de medición de emisiones WLTP (sobre lo que también ofrecemos en estas páginas un reportaje que explica lo que podría suceder si el gobierno no toma medidas).

El confinamiento provocó que durante un mes y medio, lo que va del 14 de marzo al 1 de mayo, la actividad del país se mantuviera prácticamente al ralentí, pero la situación de incertidumbre que se ha vivido durante el verano y el comienzo del otoño no han me- jorado las cosas.

Previsiones optimistas

Se diría que “toda la Galia está ocupada por los romanos” de la crisis… Pero ¿toda? ¡No! El sector del renting, como si fuera la aldea de galos irreductibles, “resiste todavía y siempre al invasor” y muestra, en plena pandemia, unas cifras positivas y mucho mejores que las de otros negocios como las ventas de coches o, incluso, el carsharing, que ha visto multiplicarse sus pérdidas porque en la actualidad casi nadie se atreve a compartir nada y menos aún el coche.

Según datos facilitados por la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER) el pasado 22 de octubre, “el parque de vehículos de renting alcanza los 734.560 vehículos, lo que supone un incremento del 3,10%, sobre el mismo período de 2019”, un aumento de 22.112 vehículos en un año. De todos modos, las matriculaciones en renting acumuladas al tercer trimestre han experimentado un notable retroceso del 36,81%, en relación al mismo periodo de 2019, pero el peso del renting en el total del mercado pasa del 20,05%, a septiembre de 2019, al 20,26%, a septiembre de este año. Hay que destacar, además, que el sector, a pesar de la crisis global, “ha seguido ganando clientes, que ya acumulan la cifra de 211.431, con un incremento del 19,88%, sobre el mismo periodo de 2019”. El crecimiento en este ámbito es de 35.058, y en AER explican que ese aumento procede, fundamentalmente, del pequeño cliente, un dato que la AER con- creta en 27.489 nuevos clientes que aportan al parque de vehículos 28.313 unidades: son las personas físicas (autónomos y particulares) las que más aumentan su presencia en renting, con un crecimiento del 37,56%, en parque de vehículos, y del 38,03%, en número de clientes.

Las empresas pequeñas (entendidas como tales las que cuentan con hasta cuatro vehículos), por su parte, continúan incrementando su presencia en el parque del renting en 20.391 vehículos y sus clientes en 7.709: un alza del 13,64%, en parque y un peso del 23,13% y una subida del 8,60%, en número de clientes, donde el peso es del 46,04%.

Las empresas medianas (las que cuentan con una flota de entre 5 y 24 vehículos) también crecen en número de unidades de su flota (5.561 vehículos, un 4,44%), pese a que el número de clientes se reduce en 21. Donde sí se ha producido una caída considerable de unidades de vehículos es en el parque de las llamadas “grandes empresas” –que es el sector en el que operan las empresas de rent-a-car o alquiler turístico–, que ha experimentado un retroceso del 4,44%.

Estas cifras, mayoritariamente, positivas, no son, sin embargo, crecimientos sin coste… La facturación del sector se reduce un 10,02%, hasta situarse en los 4.249.390.000 euros, ya que, en algunos casos, se ha producido moratoria en las cuotas, se han ampliado contratos o se ha reducido la venta de vehículos de ocasión, pues, como resultado de la ampliación de los plazos de los contratos, hay menos devoluciones de usados.

José-Martín Castro Acebes, nuevo presidente de la AER desde este pasado verano, y que escribe en estas mismas páginas una columna sobre el papel del renting como ejemplo de movilidad sostenible, destaca, dentro del crecimiento del sector, que ha cerrado el tercer trimestre de este año tan atípico con un “incremento de más de 35.000 clientes”. “Entiendo que este dato –añade–, junto con un aumento del parque del 3,10%, demuestran que la sociedad sigue confiando en el producto y que se está trabajando en dar soluciones de movilidad que responden a las nuevas necesidades.

En este sentido, hay que seguir valorando cómo las compañías de renting han utilizado todos los elementos de flexibilidad que tienen a su alcance para mantener su cartera y permitir que sus clientes puedan adaptarse a las nuevas circunstancias. Así, cabe destacar la ampliación de contratos, la búsqueda de soluciones individualizadas para cada cliente y, sobre todo, el espíritu innovador que ha impregnado todas sus acciones, desde el impulso sin condiciones a la digitalización, para lograr la mejor experiencia del cliente a través de un servicio eficiente, hasta la crea- ción de nuevos productos y servicios para adaptar la oferta a las nuevas necesidades de la demanda en un escenario de incertidumbre, como el actual”.

A dos meses de que termine el año, la AER mantiene su previsión de cerrar el ejercicio con un incremento del parque cer- cano al 4% y la seguridad de que el renting seguirá ganando adeptos en 2021, “porque es una fórmula que soluciona la movilidad sin fisuras”, concluye Castro Acebes.