En apenas tres años, Panapop ha logrado que sus relojes den la hora en España, Italia, México, Grecia y Portugal. De una facturación de 150.000 euros el primer año han pasado a facturar 600.000. El germen de esta startup alicantina nació en la Universidad. Cristina Vidal, su CEO y fundadora, estudiaba el grado en Arquitectura cuando comenzó el proyecto. Charlamos con ella en Forbes Emprende.

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