El arquitecto chileno Smiljan Radić ha sido galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026. Nacido en el año 1966 en Santiago de Chile, de origen serbio, Radić ha desarrollado gran parte de su vida profesional en su país. En su arquitectura, parte de lo vernáculo, estableciendo un peculiar diálogo con el paisaje. Utiliza elementos de gran rotundidad que complementa con membranas muy ligeras.
El Premio Pritzker fue instituido en el año 1979 por la Hyatt Foundation y su primer ganador fue Philip Johnson. En las primeras ediciones fueron premiados los arquitectos más clásicos (Philip Johnson, James Stirling, IM Pei…) para pasar después a las grandes estrellas (Álvaro Siza, Tadao Ando, Norman Foster…). Con posterioridad, ante otro tipo de factores sociales y ambientales, se modificaron radicalmente los criterios de selección (Shigeru Ban, Smiljan Radić…).
Indico a continuación tres de las obras de Radić que me parecen más representativas.
–Pabellón de la Serpentine Gallery, en Londres, 2014. Una envolvente de fibra de vidrio apoyada en grandes piedras naturales. En la actualidad de encuentra emplazado en los jardines de la galería Hauser & Wirth Somerset en la ciudad inglesa de Bruton
–Teatro Regional de Biobío, en Concepción (Chile), 2018. Resultado de un concurso que ganó, un teatro “embalado”, una estructura a modo de esqueleto rodeada por una membrana traslucida.
–Solo Hotel, dentro del proyecto arquitectónico Solo Houses en la comarca del Matarraña (Teruel). Su apertura está prevista para el 2029. Una gran losa de hormigón flota sobre pilares, abierta al paisaje. Yo iría organizando una reserva ya…
El arquitecto Smiljan Radić, Premio Pritzker de Arquitectura 2026. Leo de nuevo las dos monografías de El Croquis que tengo en el estudio. Casas, museos, teatros y hoteles, espacios efímeros… Edificios en los que desaparecen los límites, en los que no hay paredes ni techos. La fachada, la piel exterior, se cierra a la vista. Sus envolventes son equívocas, algunas veces utiliza materiales textiles o membranas plásticas (Teatro Regional del Bio Bio en Concepción, Chile). Otras veces lo construido se entierra en el terreno ( Museo Chileno de Arte Precolombino en Santiago de Chile). O incluso se apoya sobre grandes bloques de piedra (Pabellón de la Serpentine Gallery, en Londres). Y a veces, no hay límites con el exterior (Solo Hotel, en la comarca del Matarraña, en Cretas, Teruel).
Es la arquitectura que vuelve, en una sociedad que cambia. Es misterio, es sorpresa, es poesía… O Como dice el propio Smiljan… «Cada tanto aparece un perro que habla».

