El IoT (siglas en inglés de internet de las cosas)abre nuevas oportunidades en el acceso de datos para la optimización en campos tan dispares como la sanidad o el transporte y ayuda a respetar el medio ambiente mediante soluciones que incrementan le eficiencia energética, ahorran costes y mejoran la productividad.

El estudio que hemos elaborado concluye que el mercado de IoT en España crecerá en 2020 hasta los 23 millones de euros, lo que supone un 17,9% con respecto al pasado año. El número de consumidores que usan dispositivos conectados y sus aplicaciones ha crecido un 66% en el último año y es el coche conectado el producto que se ha convertido en los últimos dos años en uno de los grandes motores del IoT porque permite crear una red wifi en su interior y por el incremento de la seguridad al volante. El stock de coches se estima que está en cinco millones de euros. Otro producto de gran éxito entre los consumidores es el reloj inteligente.

Por otro lado, las compañías españolas argumentan que adoptan las tecnologías IoT por la automatización de procesos (26%), la reducción de los costes operacionales (24%) y la mejora de la experiencia del cliente (23%). Sin embargo, muchas organizaciones reconocen que encuentran dificultades para abordar este tipo de iniciativas por los costes iniciales que supone su implantación (29%), las preocupaciones relacionadas con la seguridad (25%) y los problemas de privacidad (17%). Sin embargo, el 69% de las organizaciones que adoptan tecnologías de IoT ha creado o planea crear nuevas políticas de seguridad diseñadas específicamente para abordar las necesidades y desafíos relacionados con este avance.

Otro de los mercados más dinámicos en la incorporación del IoT, según el mismo informe, es el de las ciudades inteligentes, en el que se incorpora la sostenibilidad como uno de los criterios para impulsar la implantación de esta tecnología. España ya cuenta con una red de smart cities que empezó a gestarse en 2011 y que cuenta ya con 65, entre ellas Barcelona que acaba de ser elegida, junto a Singapur y Londres, como una de las ciudades más inteligentes del mundo. En este sentido, existen actualmente en España proyectos que se desarrollarán en nueve comunidades autónomas. Las más beneficiadas serán Canarias, con ayudas por 12,6 millones; la Comunidad Valenciana, 12,3 millones; e Islas Baleares, 10,06 millones. El resto de proyectos se desarrollarán en Andalucía (7,7 millones), Aragón (497.058), Cataluña (6,2 millones), Extremadura (3,6 millones), Galicia (9,2 millones) y País Vasco (5,9 millones). En total 68,3 millones que se suman a los 109,5 millones de las convocatorias de Ciudades e Islas Inteligentes y a los 30 millones de la convocatoria de Objetos Internos de la Ciudad, lo que supone un total de más de 200 millones de inversión.

A nivel internacional, se estima que este año el Reino Unido será el que tenga la mayor cuota de mercado de IoT en Europa con un 23%, seguido de Alemania (21%), Francia (16%), Italia (8%) y España 6%, continuando la tendencia desde 2014. El informe de EAE destaca el fuerte interés de Europa del Este en la adopción de IoT. Todas las regiones, suspenden en el pleno cumplimento de los ODS marcados por Naciones Unidas, algunos especialmente ligados al IoT.

Reto de futuro

Se calcula que a finales de 2020 habrá más de 20.000 millones de dispositivos de todo tipo y funcionalidad conectados a Internet, lo que supone un campo abonado para los ciberataques. Por ello, el pasado día 27 de junio entró en vigor el nuevo Reglamento europeo sobre Ciberseguridad de la UE. Esta norma afecta especialmente al IoT. La idea es crear un nuevo “pasaporte” común en materia de ciberseguridad que tenga la suficiente flexibilidad para intentar abarcar, sobre una base común, todas las necesidades y especificaciones presentes y futuras en esta materia.