Desde hace una semana, el rótulo de Breaking News en CNN se utilizará únicamente para noticias de carácter realmente urgente. Así lo anunció el nuevo presidente de la cadena de información 24 horas, Chris Litch, en un comunicado enviado a sus empleados. A partir de ahora, solo podrán catalogarse de esta manera informaciones verdaderamente relevantes y el aviso no podrá prolongarse en pantalla para un mismo tema durante más de una hora, a no ser que se trate de noticias en desarrollo (atentados, catástrofes naturales, tiroteos…).

Aunque las nuevas directrices de la cadena puedan parecer una obviedad, el abuso del Breaking News en CNN no es un caso aislado. Un vistazo rápido a televisiones, prensa online y redes sociales en general nos devuelve una imagen bastante homogénea en este sentido, con numerosas noticias de “Última Hora” que no lo son tanto y pantallas cada vez más invadidas por tickers y rótulos que hacen que cueste centrar la atención en una sola cosa.

El canal de noticias estadounidense ha dado un paso en una dirección interesante, desmarcándose de la tendencia creciente de generar tensión constante en los espectadores para captar y mantener su atención. Una inercia que, además de provocar un estado de alarma muchas veces innecesario, ha hecho que la “Última Hora” acabe perdiendo su sentido y su impacto. Cuando todo es urgente, nada es urgente.

Estamos en un momento en el que la desinformación y la proliferación de fake news son un problema cada vez mayor y con graves consecuencias en el funcionamiento de la sociedad. Según un estudio publicado esta semana por UTECA, la Universidad de Navarra y Barlovento Comunicación, más de un 72% de los españoles reconoce haber dado por cierto un contenido falso, casi un 96% de la población cree que la desinformación es preocupante y el 91% la considera “un peligro para la democracia y la estabilidad de un país”.

En este contexto, cabe preguntarse si la gran cantidad de ruido al que estamos expuestos y la urgencia con la que consumimos información han contribuido en gran medida a generar esta situación.

Quizá lo realmente urgente e importante sea romper la dinámica de la alerta constante y dar respiro a los ciudadanos para poder consumir la información de una manera más calmada y con mayor capacidad de análisis y crítica. 

*Diana Cortecero es directora de cuentas en COMCO Comunicación.