La tecnología quiere reconciliarnos con el ferrocarril. Su antes almohadillado tracatrá lleva un tiempo castigando nuestras lumbares en España con una pesadilla de retrasos, apagones e incidencias. Es un hecho, y en Europa, las cosas no van mucho mejor. A pesar de ser el modo de transporte más sostenible, el ferrocarril no ha aumentado su cuota de mercado en diez años. Se mantiene estancada en alrededor del 12% y sólo tiene protagonismo real en el transporte de mercancías con más del 50% del tráfico total, frente al 7% del movimiento de personas.
La cuestión es que la UE necesita desarrollar el tren de alta velocidad por dos motivos: unos son los medioambientales y los otros son los de defensa, ante la creciente inestabilidad geopolítica global. Así se recoge en el Plan de Acción sobre Movilidad Militar 2.0. El objetivo es triplicar el tráfico ferroviario en 2050 y reducir a la mitad los viajes entre capitales europeas por carretera y en avión. Un mal sueño el triple de grande, pensarán algunos.
El tren sigue todavía, en efecto, lejos de los sectores aéreo y el marítimo. Con más de 30 sistemas de señalización nacionales en Europa, se diría que esparce galimatías por tendones de acero. El impulso de la IA auspicia novedades, pero no hay que esperar grandes cambios a corto plazo: aunque el sector genera una enormidad de datos, no está preparado aún para producir gran conocimiento a partir de ellos. La IA no puede hacer predicciones para los próximos 10 años basándose en datos recogidos hace 15 años.
Las tecnológicas están viendo la oportunidad, en cualquier caso. La actividad de soporte de Huawei supera las 300 líneas de ferrocarril urbano en más de 70 ciudades y los 180.000 km de vías férreas. La británica Network Rail, que gestiona 30.000 puentes, túneles y viaductos, muchos de ellos de la época victoriana, revisa su red diariamente con varios trenes de medición que recopilan datos cada 200 milímetros. Analiza ese medio petabyte de datos con una solución basada en Microsoft Azure, denominada Insight.
La Autoridad Metropolitana de Transporte de la Ciudad de Nueva York (MTA) se ha asociado con Google para detectar de forma proactiva los defectos en las vías antes de que provoquen interrupciones en el servicio. El sistema capta vibraciones sutiles y patrones de sonido. Grandes modelos recientes, como el Segment Anything Model (SAM) de Meta, trocean imágenes satelitales y han servido de base para crear el modelo SAMUnet, que aborda riesgos de seguridad en redes de alta velocidad.
En la reciente edición de Innotrans Berlín, la tecnología ha intentado también reconciliarnos con la experiencia de viaje en ferrocarril. Cuántos pasajeros de alta velocidad habrían agradecido disponer de una batería de ion-litio de emergencia como la que ha creado Saft, capaz de desplazar el tren varias decenas de kilómetros tras un apagón.
Hyundai Rotem ha rediseñado los interiores a partir de sus investigaciones sobre el uso de reposabrazos, mesas y ubicación de enchufes. Zweigrad nos invita a pensar, por ejemplo, en un vagón restaurante con servicio de robots e IA. Lo llama Panarooma y en él la comida se prepara en una cocina automatizada y se entrega directamente al asiento mediante pequeños robots repartidores.
El asiento motorizado convertible en cama plana de Borcad no compromete la privacidad de los pasajeros, dice la compañía, y Luna Rail ha diseñado cabinas modulares compactas para trenes nocturnos basadas en los hoteles cápsula de Japón. Tiene también la versión seat pod, con asientos de primera clase convertibles en cama.
Hay cambios en el concepto de los vagones. El tren nocturno modular de dos pisos desarrollado por Tricon junto al Centro Aeroespacial Alemán (DLR) adapta su interior según se trate de un trayecto nocturno o diurno. Gen Phoenix introduce tapicería de cuero reciclado, que permite incluir imágenes personalizadas mediante impresión digital.
Infotainment a bordo y canales de publicidad en tiempo real es la sugerencia de la española GMV Sistemas. Su idea es transformar las pantallas TFT de los vagones en canales de información interactiva y publicidad dinámica, contextualizada por hora y por estación. Fue una de las paradas del MAFEX Innovation Tour, que organiza la Asociación de la Industria Ferroviaria Española en Innotrans. España sigue siendo una potencia en el sector, con 85 empresas. El ministro Óscar Puente tuvo que pasar por Berlín, claro.
Más facilidades para movernos en ese entorno críptico que son las estaciones. Televic Rail ha convertido los anuncios de voz que emite el personal de la estación de tren en avisos traducidos al instante a múltiples idiomas. Los pasajeros podremos escucharlos en la megafonía general y en nuestros propios dispositivos. Incluso más: cn-mobility consigue transmitir esos mensajes directamente a los audífonosy los auriculares utilizando la nueva tecnología de difusión de audio por bluetooth Auracast. La calidad de los avisos, por cierto, mejorará gracias a la IA, PaxLife Innovations ofrece un asistente de IA que redacta las comunicaciones sobre incidencias en cuestión de segundos.
El pago automático ‘be in-be out’ ha llegado a Swiss Federal Railways (SBB) de la mano de myRIDE y Axon Vibe. Es una evolución del billete digital que detecta automáticamente los trayectos del usuario en cualquier medio de transporte sin necesidad de sacar el móvil. Al final del día, aplica la tarifa más económica disponible. El sistema nacional de pago por uso pay as you go desplegado en Dinamarca se llama FAIRTIQ y permite viajar en cualquier transporte del país pagando únicamente por el trayecto recorrido.
Para los que amamos la naturaleza siempre es estimulante saber que hay líneas de innovación como el sistema de balizas solares de Elanrail que, instaladas junto a las vías, detectan la proximidad del tren y lanzan señales de luz y sonido para ahuyentar a los animales. Y las muelles de articulación entre vagones, tanto de tren como de autobús articulados, pueden estar fabricados ya con el nylon reciclado de HÜBNER, obtenido a partir de redes de pesca abandonadas en el mar y fibras vegetales.
Hay tecnología pensada para mejorar la eficiencia de los procesos y hay tecnología dirigida a hacer la vida más agradable a los usuarios. El tren se ha convertido en un medio hostil en España y, como sucede en su caso, se puede extender la analogía a otros ámbitos de nuestra vida diaria. Esos puntos de confluencia en los que la tecnología nos reconcilia con el entorno son importantes porque son una forma de asignar también valor a las empresas y a los territorios.

