10 mejores libros del año (y quiénes son sus creadores)
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El libro es la primera industria cultural española integrada por alrededor de un millar de sellos editoriales agrupados entorno a grandes grupos multinacionales y a un gran número de pequeñas y medianas empresas. Se trata de un sector con una extraordinaria bibliodiversidad, que publica alrededor de 70.000 novedades anuales, que representa alrededor del 0,9% del PIB español y que opera en el conjunto del mercado de habla hispana.

Entre sus principales fortalezas están su claro componente acíclico, que le ha otorgado una gran resiliencia en los momentos más difíciles de su larga historia, su capacidad de innovación, que le permite adaptarse permanentemente a los cambios que experimentan los hábitos de consumo de los lectores, y su creatividad.

En la actualidad el gran motor de crecimiento de la industria editorial es la combinación del libro en papel y del uso de las nuevas tecnologías para ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de leer libros en el momento que quieran, donde quieran y en el formato que más les apetezca. Pero tenemos por delante enormes desafíos.

De la pandemia hemos aprendido mucho. Aunque vamos a tardar un tiempo todavía en calibrar sus auténticas consecuencias ya estamos viendo hoy cambios que no esperábamos hasta dentro de cinco años por lo menos.

Uno de ellos ha sido que en este último año se ha leído más que nunca. La lectura se ha convertido en un auténtico bálsamo para muchas personas y la conexión con las páginas impresas de un libro ha sido un refugio en el que han encontrado entretenimiento, sosiego y alternativas de ocio a la cada vez más acusada fatiga digital. El libro se ha situado nuevamente en un puesto de privilegio dentro de las preferencias del ocio cultural de los españoles y nuestros índices de lectura han crecido a un ritmo insospechado.

También hemos visto en este año la consolidación de los canales tradicionales de venta de libros al tiempo que aumentaba el comercio electrónico de libros en papel. Contrariamente a lo que podíamos imaginar al principio de la pandemia se han abierto nuevas librerías y han reforzado claramente su papel de verdaderos agentes culturales en los barrios de las grandes ciudades y en muchos pueblos de España.

Pero, no todo ha sido positivo. Hemos visto como crecía la piratería digital, esa lacra que tristemente nos sitúa entre los líderes del mundo, como caía estrepitosamente la exportación hacia los países de América Latina.

Desde la Federación de Gremios de Editores de España, que agrupa a todas las asociaciones y gremios de editores de nuestro país, estamos trabajando para que la industria del libro pueda acompasar su crecimiento y sus inversiones a las nuevas necesidades que nos exigen nuestros lectores y la actual situación económica.

Nuestras prioridades son ampliar la base de lectores con políticas ambiciosas de fomento de la lectura, dar un nuevo impulso a la internacionalización con la búsqueda de nuevos mercados, acelerar la modernización y digitalización de los procesos productivos, reforzar el apoyo público a las librerías, defender la propiedad intelectual y conseguir que se implementen medidas más eficaces para la lucha contra la piratería.

Desde hace muchos años, estamos intentando convencer a las formaciones políticas del arco parlamentario para que alcancen un Pacto de Estado por el libro y la lectura. Que consensuen con todos los sectores implicados un plan de medidas a medio y largo plazo, más allá de los periodos legislativos, para conseguir que España sea, además de una gran potencia editorial, una potencia lectora. No es de recibo que la cuarta economía de la Unión Europea no tenga índices de lectura asimilables a los de países de nuestro entorno y sea uno de los países con mayor piratería. La combinación de ambos factores nos resta competitividad, nos impide avanzar como sociedad y es un claro obstáculo para el progreso de los ciudadanos de nuestro país.

Estamos trabajando para que los fondos Next Generation para la reconstrucción europea puedan ayudarnos a dar un nuevo impulso a la modernización y a la digitalización que requiere nuestro tejido productivo. Esta es una tarea que el sector empezó a trabajar hace ya algunos años cuyas necesidades se han acelerado en este último año. Debemos fortalecer los tres grandes activos de nuestro sector: las librerías, la red de bibliotecas públicas y la bibliodiversidad, sinónimo de pluralidad y de garantía para el acceso a la lectura.

En noviembre del pasado año la Dirección General del Libro del Ministerio de Cultura constituyó la Mesa del Libro y la lectura para trazar las líneas maestras de este Pacto de Estado junto con los distintos actores del sector. Confiamos en que podremos articular un conjunto de medidas que nos permitan seguir ofreciendo a nuestros lectores un acceso ágil, fácil y rápido a los libros.

Patrici Tixis Padrosa, presidente de la Federación Gremios Editores de España