El maestro de los puñetazos y las patadas voladoras televisivas, Chuck Norris (1940, Oklahoma), ha fallecido este pasado jueves 19 de marzo tras haber sido ingresado de urgencia en Hawái. De esta manera lo ha anunciado su familia a través de la cuenta de Instagram del propio actor estadounidense, recordado como una leyenda del cine de acción. “Con profunda tristeza, nuestra familia comparte el repentino fallecimiento de nuestro querido Chuck Norris ayer por la mañana”, señalaba el comunicado. “Aunque nos gustaría mantener las circunstancias en privado, sepan que estaba rodeado de su familia y que estaba en paz”
Hasta la fecha, Norris llevaba una vida tranquila entre Texas y Hawái, una rutina muy alejada de la que tuvo en las décadas de los 80 y 90, cuando era una de las estrellas más reconocidas a nivel mundial. Aunque en los últimos años se había mantenido fuera del foco mediático, sus redes sociales seguían activas, como cuando en su último cumpleaños, el pasado 10 de marzo, compartió con sus seguidores un vídeo boxeando, demostrando su buen estado físico y las habilidades que siempre lo han caracterizado.
Sin embargo, su vida nunca se ha caracterizado por ser tranquila. Al contrario. Nacido como Carlos Ray Norris, no solo fue un icónico actor de acción y un destacado artista marcial, sino también un empresario y autor de diversas obras. Una trayectoria que demuestra una vida que no ha tenido un minuto de tregua y que solo ha conocido la acción.
Una trayectoria marcada por la acción
Su primer contacto con las artes marciales llegó tras su paso por la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Durante su destino en Corea, Norris se formó en disciplinas como el Tang Soo Do y, a su regreso a su país, fundó sus propias academias, llegando a proclamarse campeón mundial de kárate de peso medio. Este logro fue decisivo para que Bruce Lee lo eligiera como su rival acérrimo en El furor del dragón (1972), película con la que alcanzó proyección internacional.
En el cine, Chuck Norris consolidó su carrera con títulos como Los valientes visten de negro (1978) y Fuerza 7 (1979), aunque fue en los años 80 cuando se afianzó como gran estrella del género. Películas como Furia silenciosa (1982), McQuade, lobo solitario (1983), Desaparecido en combate (1984), Invasión USA (1985) y Delta Force (1986) reforzaron su imagen de héroe de acción, firme y disciplinado, que acabaría definiendo su identidad dentro del cine estadounidense: el invencible Chuck Norris.
Posteriormente, alcanzó una enorme popularidad en televisión con Walker, Texas Ranger (1993–2001), donde dio vida a Cordell Walker, un ranger texano. Después de este rol, Norris mantuvo su presencia en el cine con apariciones puntuales como en Los mercenarios 2, recordando quién representa dentro del género de acción.
Más allá de la interpretación, Chuck Norris construyó una importante carrera empresarial. Uno de sus negocios más conocidos fue su colaboración con la marca de entrenamiento Total Gym, de la que fue imagen durante años y que le generó importantes ingresos. Junto a su esposa Gena O’Kelley, también fundó CForce Bottling Co., una empresa de agua embotellada basada en un acuífero de sus terrenos en Texas.
En el ámbito literario, Norris publicó varios libros, entre ellos The Secret Power Within (1996), Against All Odds: My Story (2004) y Black Belt Patriotism (2008), además de The Official Chuck Norris Fact Book (2009). En estas obras combinó autobiografía, filosofía personal y reflexiones sobre la disciplina, el éxito y los valores, buscando una manera de extender su influencia más allá del cine.
También trascendió la pantalla, las páginas en blanco y los negocios en forma de fenómeno cultural gracias a los “Chuck Norris Facts”, una serie de bromas virales que exageraban su dureza hasta convertirlo en una figura casi mítica. Paralelamente, impulsó su faceta más comprometida al fundar «Kick Drugs While You Can» con un objetivo claro: alejar a los jóvenes de las drogas y las pandillas a través de la disciplina de las artes marciales.
¿Que será de su patrimonio?
Tras su fallecimiento, muchos se preguntan dónde irá a parar el patrimonio de Chuck Norris, estimado en unos 70 millones de dólares. Aunque no se han hecho públicos los detalles exactos del reparto de la herencia, todo apunta a que se dividirá principalmente entre su esposa, Gena O’Kelley, y sus cinco hijos –Mike Norris, Eric Norris, Diana Norris, Dakota Alan Norris y Danilee Kelly Norris-, a partir de una distribución equilibrada entre sus herederos directos, con posibles matices en función de la participación de cada uno en los negocios familiares.
Además, dado el peso de CForce Bottling Co. y otros activos, es probable que parte de su patrimonio se gestione como empresa familiar, garantizando la continuidad de su legado económico y personal.
