El nombre propio de la jornada en el mundo empresarial español es Marta Ortega. La presidenta de Inditex vuelve a situar al gigante gallego de la moda en máximos históricos tras presentar unos resultados que confirman la solidez del grupo incluso en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la desaceleración económica global.
La compañía cerró su ejercicio fiscal 2025 con un beneficio neto récord de 6.220 millones de euros, un 6% más que el año anterior, lo que supone el cuarto año consecutivo de resultados históricos desde que Ortega asumiera la presidencia en abril de 2022.
Los ingresos alcanzaron los 39.864 millones de euros, con un crecimiento del 3,2%, impulsados por el buen comportamiento del negocio internacional y el avance del canal digital, que ya representa más de una cuarta parte de la facturación.
El grupo también volvió a demostrar la fortaleza de su modelo operativo. El resultado bruto de explotación (Ebitda) creció hasta los 11.267 millones de euros, mientras que el margen bruto se situó en el 58,3% de las ventas, uno de los niveles más elevados de la historia del grupo.
Este desempeño confirma que el modelo de Inditex —basado en una integración estrecha entre diseño, logística y distribución— continúa funcionando incluso en un entorno en el que el sector textil afronta presiones inflacionistas, cambios en el consumo y tensiones en las cadenas globales de suministro.
Cuando Marta Ortega tomó el relevo de Pablo Isla en 2022, muchos analistas cuestionaban si la hija del fundador podría mantener el ritmo de crecimiento de la mayor empresa cotizada española. Cuatro años después, el mercado parece haber despejado las dudas.
Desde su llegada a la presidencia, la acción de Inditex ha pasado de rondar los 20 euros a acercarse a los 60, niveles que sitúan la capitalización del grupo en máximos históricos y reflejan la confianza de los inversores en el nuevo liderazgo.
Ortega ejerce como presidenta no ejecutiva, mientras que la gestión diaria recae en el consejero delegado, Óscar García Maceiras. Este tándem ha impulsado una estrategia centrada en tres pilares: optimización de tiendas, expansión internacional selectiva y fortalecimiento del canal online.
El crecimiento digital es una de las piezas clave de esa estrategia. Las ventas online alcanzaron los 10.656 millones de euros, con un avance del 4,8%, consolidando el peso del comercio electrónico dentro del modelo omnicanal del grupo.
Más inversión y expansión internacional
De cara al nuevo ejercicio, Inditex prevé invertir alrededor de 2.300 millones de euros en 2026, destinados principalmente a la mejora tecnológica de las tiendas, el refuerzo logístico y el desarrollo del negocio digital.
La compañía continuará además su expansión internacional con nuevas aperturas en distintos mercados, mientras refuerza la optimización de su red comercial, una estrategia que en los últimos años ha reducido el número total de tiendas pero ha aumentado el espacio comercial y la eficiencia operativa.
Actualmente el grupo opera 5.460 establecimientos en todo el mundo, con Zara como su principal motor de ingresos, seguido de enseñas como Bershka, Stradivarius, Pull&Bear o Massimo Dutti.
Dividendos millonarios para los accionistas
Los resultados permitirán a la compañía elevar también la retribución a los accionistas. El consejo propondrá un dividendo de 1,75 euros por acción, un 4,1% más que el año anterior, lo que supone distribuir más de 5.454 millones de euros.
El principal beneficiado volverá a ser Amancio Ortega, fundador del grupo y primer accionista con cerca del 60% del capital, que ingresará alrededor de 3.234 millones de euros en dividendos.
Mientras tanto, Marta Ortega mantiene una remuneración estable como presidenta del grupo: un millón de euros anuales, una cifra que se mantiene sin cambios en los últimos ejercicios.
Con márgenes récord, crecimiento sostenido y una sólida posición financiera, Inditex demuestra que su modelo sigue siendo una referencia en el sector global de la moda. Y, aunque su estilo de liderazgo es discreto y alejado de los focos, los resultados confirman que Marta Ortega ha logrado consolidar la transición generacional en la cúpula del imperio textil más importante de Europa.
