Implicación con la marca, saber hacer… John J. Vergotti, CEO de Patek Philippe Iberia, aterrizó en España en 2006 tras haber trabajado en lo que fue Vendôme (hoy el coloso relojero Richemont), en el grupo Swatch, otro gigante en la industria del reloj suizo, y en la pequeña relojera Bovet 1822. Así que de lujo y de relojes sabe un rato.
Hombre discreto donde los haya, evoca a la perfección la filosofía única de Patek Philippe, intemporal, tranquila y mesurada, Vergotti conquista con la palabra cuando presenta las novedades de la marca cada año en Baselworld, la principal feria mundial de la alta relojería que tiene lugar en Basilea (Suiza).
Poco dado a aparecer en público más allá de sus obligaciones profesionales, este jueves, presentaba en el hotel Westin Palace de Madrid su colección dedicada a los relojes World Time y Travel Time de Patek Philippe. Y, como no podía ser de otra manera, la firma sorprendía a los privilegiados asistentes incluyendo en la exposición cuatro relojes únicos: tres modelos de pulsera realizados entre 1937 y 1961 y uno de bolsillo de 1938 que se entregó en 1940 a la joyería Tiffany & Co. en Nueva York.