Dos años después de cerrar su restaurante de alta cocina de Marbella, el chef Dani García obtiene dos estrellas Michelin en la última edición de la publicación francesa con Smoked Room, su concepto más exclusivo de Madrid, con Massimiliano Delle Vedove al frente de sus fogones.

Muchos vieron en la apertura de este nuevo restaurante una clara intención de volver a pertenecer a la constelación, de regresar a esa lujosa senda que había abandonado un tiempo atrás. Se trata de un concepto único y muy exclusivo, con capacidad para sólo 14 personas (6 de ellas en una barra frente a su imponente cocina vista), en el que se puede disfrutar de un auténtico espectáculo culinario en el que las brasas y el humo hacen de sabrosísimo hilo conductor que transforma el pescado, el marisco, la carne o la verdura en deliciosas elaboraciones que, además, se finalizan y emplatan en mesa para mayor deleite de los privilegiados espectadores que allí se hallan.

Smoked Room ha cautivado a los responsables de la Guía Michelin. Ellos han sabido apreciar el trabajo impecable del joven chef Massimiliano Delle Vedove, quien realmente está al pie del cañón de este concepto creado por Dani García, y cuyo «dominio de las técnicas de cocción sobre carbón vegetal impresionó especialmente a los inspectores, que quedaron encantados con las preparaciones con sutiles toques de humo», según explica la publicación francesa en un comunicado. Tanto como para otorgarle dos estrellas. Así, de golpe. ¿No querías caldo, Dani? Pues toma dos tazas.

Historia que continúa escribiéndose

Dani García, que se posiciona como uno de los cocineros andaluces con mayor proyección internacional en la actualidad, se define a sí mismo como un ‘artesano del sabor’ que consigue aunar en un mismo plato los productos propios de su tierra, junto con las técnicas e ingredientes de la cocina más internacional.

Tras pasar por la Escuela La Cónsula, Dani García se formó con Martín Berasategui y con solo 24 años consiguió su primera estrella Michelin en el proyecto familiar Tragabuches, donde desarrolla una cocina llena de intención, juventud y color.

Será en Calima de 2005 a 2013 donde alcanza la madurez como cocinero, domina la técnica y se convierte en el primer chef biestrellado de Andalucía. Una etapa que supone una gran evolución y aprendizaje ya que desarrolla una cocina cargada de imaginación con la técnica al servicio del sabor.

En noviembre de 2018 recibió su tercera estrella Michelin en Dani García Restaurante de Puente Romano mientras arrancaba un proyecto gastronómico con el sello de Grupo Dani García que no ha parado de desarrollar nuevas fórmulas: Bibo, Lobito de mar, Eventos DG y, los más recientes, Smoked Room y Leña.

Un año después, García lanzó el bombazo: cerró Dani García Restaurante, lo que supuso para el cocinero perder voluntariamente el triestrellato, tras 20 años de carrera, para dedicarse a la cocina casual.

Se despidió desde la cima de la alta cocina, con tres estrellas Michelin en su haber, sin lágrimas ni arrepentimiento, porque lo haría “50 veces sin dudarlo”. El malagueño que hacía historia en la gastronomía, quería “dar de comer a miles en vez de a cientos”.