Vega Sicilia ampliará el grupo con una nueva bodega, que será la sexta del negocio del vino de la familia Álvarez, según declaraciones de su CEO, Pablo Álvarez, en una jornada de Aefame recogidas por Cinco Días.

Durante su intervención en el evento, Álvarez destacó que el grupo sigue primando la calidad sobre el volumen de producción. Tanto es así que cada una de las bodegas tiene un límite de fabricación anual que ronda las 300.000 botellas, cifra que no se supera aunque la demanda sea mayor a la oferta. Además, cada bodega cuenta con sus propios viñedos, con el objetivo de garantizar la calidad.

Así pues, la compañía familiar aplica de nuevo su estrategia de compra de una empresa del sector que se suma a sus dos bodegas en la Denominación de Origen Ribera del Duero (la propia Vega Sicilia y Alión), a otra en la Rioja con la familia Rothschild y con la etiqueta Macán, y a una más en Toro (Pintia). Fuera de España, produce vino en Hungría en la bodega Tokaj-Oremus.

Segunda generación al frente

Pablo Álvarez Mezquiriz es el consejero delegado de Tempos Vega Sicilia; propietario, junto a sus hermanos, de la compañía El Enebro, la sociedad patrimonial de la familia Álvarez; y presidente de Europvin, la representante de la mejor cartera de vinos de Europa.

Este Licenciado en Derecho por el Centro de Estudios Universitarios de Madrid y Diplomado en un curso de Asesoría Jurídica Empresarial en el Instituto de Empresa de Madrid desempeñó diferentes cargos dentro de la compañía Eulen, de la que fue consejero entre 1980 y 2009.

En 1986, fue designado director general de Bodegas Vega Sicilia y en 1990 asumió el cargo de consejero delegado de la empresa familiar.

Álvarez, que representa la segunda generación al frente de Vega Sicilia, ha creado cuatro nuevas bodegas –Alión, Pintia, Oremus y Bodegas Benjamin de Rothschild Vega Sicilia– a lo largo de sus treinta años al frente de la compañía y ha impulsado el crecimiento y la expansión internacional de todas sus marcas.