Hay empresas que cambian de consejero delegado para abrir una nueva etapa. Y otras que lo hacen porque el momento exige convertir la experiencia industrial en una ventaja competitiva. Talgo pertenece hoy a esta segunda categoría. El fabricante ferroviario ha confiado su dirección ejecutiva a Ricardo Chocarro, un directivo con cerca de treinta años de trayectoria en compañías de alta tecnología y una amplia experiencia en la gestión de organizaciones industriales de dimensión internacional.
Su nombramiento llega en un momento especialmente relevante para la compañía. Tras el relevo accionarial culminado este año con la entrada del consorcio vasco liderado por José Antonio Jainaga, Talgo encara una nueva fase marcada por el crecimiento de la demanda ferroviaria, la ejecución de importantes contratos internacionales y el reto de reforzar su capacidad industrial para responder a una cartera de pedidos sin precedentes.
Chocarro ya conocía la empresa desde dentro. En febrero de 2026 se incorporó al consejo de administración como consejero independiente coincidiendo con la reorganización del accionariado. Apenas unos meses después, el consejo le confía la máxima responsabilidad ejecutiva, convirtiéndolo en el encargado de pilotar la siguiente etapa de desarrollo del grupo.
Ingeniero industrial por la Universidad de Navarra y con un Programa de Dirección General por IESE Business School, ha desarrollado prácticamente toda su carrera en sectores donde la innovación tecnológica, la complejidad industrial y la competencia global forman parte del día a día.
Comenzó su trayectoria profesional en Andersen Consulting, participando en proyectos de transformación de procesos industriales, antes de incorporarse en 1999 a Gamesa. Durante casi dos décadas desempeñó distintas responsabilidades dentro del grupo hasta convertirse en consejero delegado para Europa, Oriente Medio y África (EMEA), una posición desde la que impulsó la expansión internacional del negocio eólico.
Tras la integración de Gamesa con Siemens Wind Power, asumió la dirección global del negocio de eólica terrestre (Onshore) de Siemens Gamesa Renewable Energy, una de las áreas estratégicas del grupo en plena expansión de las energías renovables.
En 2019 inició una nueva etapa en Aernnova Aerospace, primero como director corporativo y, un año más tarde, como consejero delegado. Bajo su liderazgo, la compañía aeronáutica superó los 1.000 millones de euros de facturación anual, reforzó su presencia industrial en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Portugal y amplió su participación en programas tanto comerciales como de defensa.
Ahora traslada esa experiencia a Talgo, una empresa considerada una referencia internacional en el diseño y fabricación de trenes de alta velocidad y soluciones de movilidad ferroviaria, con presencia en decenas de países y una actividad cada vez más orientada a los grandes proyectos internacionales.
El nombramiento también supone un reconocimiento a un perfil especialmente valorado por el mercado: ejecutivos capaces de combinar visión estratégica con un profundo conocimiento de la industria. En un contexto en el que Europa impulsa la descarbonización del transporte y acelera las inversiones ferroviarias, la capacidad para ejecutar proyectos complejos y escalar la producción se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad.
José Antonio Jainaga, presidente de Talgo, ha subrayado que la experiencia industrial y tecnológica de Chocarro será determinante para impulsar el crecimiento de la compañía en un sector que vive uno de los momentos de mayor transformación de las últimas décadas.
El nuevo consejero delegado sucede en la máxima responsabilidad ejecutiva a Rafael Sterling, que había asumido la dirección general de forma interina tras la salida de Gonzalo Urquijo y que ahora emprende una nueva etapa profesional.
Con este relevo, Talgo busca consolidar un proyecto industrial llamado a desempeñar un papel protagonista en la nueva movilidad ferroviaria europea. Y para liderarlo ha elegido a un ejecutivo acostumbrado a gestionar organizaciones globales, transformar negocios industriales y convertir la tecnología en crecimiento sostenible.

