Nombramientos

Nombramiento | Mediapro designa a Tatxo Benet vicepresidente en plena reordenación del grupo

El grupo audiovisual refuerza su estructura con el regreso de su cofundador en plena negociación accionarial y ajuste interno.

Tatxo Benet, nuevo vicepresidente de Mediapro, en una imagen de archivo.

Mediapro mueve ficha en uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El grupo audiovisual ha nombrado a Tatxo Benet como nuevo vicepresidente, una decisión que, más que un simple ajuste orgánico, refleja las tensiones accionariales y estratégicas que atraviesa la compañía.

El regreso de Benet al consejo –tras haber cedido la presidencia a Sergio Oslé a comienzos de año– no responde tanto a una nueva hoja de ruta operativa como a un equilibrio de poder en pleno proceso de negociación con su principal accionista, el grupo chino Southwind. El directivo, que conserva alrededor del 5% del capital, busca una salida ordenada de la compañía que él mismo cofundó hace más de tres décadas junto a Jaume Roures.

Ese origen no es menor. Benet ha sido una de las figuras clave en la construcción de Mediapro como uno de los mayores productores de contenidos audiovisuales en Europa, con presencia en derechos deportivos, producción televisiva y desarrollo de formatos internacionales. Su vuelta institucional, aunque con funciones limitadas, le garantiza mantener influencia en un momento en el que se discute el valor de su participación y el futuro del grupo.

Y ahí está el verdadero foco.

Las negociaciones con Southwind evidencian una brecha significativa en la valoración de Mediapro. Mientras Benet aspira a una cifra que situaría la compañía en torno a los 1.000 millones de euros, las estimaciones del accionista mayoritario se mueven en rangos sensiblemente inferiores. Este desacuerdo no es solo financiero: refleja visiones distintas sobre el potencial del negocio en un entorno marcado por la fragmentación del consumo audiovisual y la presión sobre los márgenes.

Todo ello sucede, además, en paralelo a un proceso de ajuste interno. Mediapro ha activado recientemente un expediente de regulación de empleo que afecta a cerca de 200 profesionales, acompañado de una reestructuración en los equipos directivos y de una revisión global de sus líneas de negocio. La compañía busca adaptarse a un mercado en el que los grandes contratos –especialmente los deportivos– ya no garantizan la rentabilidad de antaño.

En este contexto, el nombramiento de Benet funciona como una pieza más dentro de una negociación mayor: la redefinición del accionariado y, posiblemente, del propio modelo de Mediapro.

El grupo sigue siendo un actor relevante en la industria audiovisual, pero el tablero ha cambiado. Plataformas globales, nuevos hábitos de consumo y una competencia cada vez más agresiva obligan a repensar el negocio. La incógnita es si esta transición se resolverá con una salida ordenada de sus históricos o con una transformación más profunda.

Por ahora, el regreso de Tatxo Benet a la vicepresidencia es menos un punto de llegada que una señal clara: Mediapro está en plena mutación.

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