Rosauro Varo (1979) siempre ha sido un empresario discreto, a pesar de que la prensa no económica le ha llevado a los titulares más de lo que le gustaría. De nuevo ahora, vuelve a estar en boca de todos, pero esta vez con motivo justificado, desde este martes es consejero de Grupo Prisa. No es su primer contacto con los medios de comunicación, también ha sido, hasta este lunes, consejero de El Español, un puesto al que ha tenido que renunciar por incompatibilidad entre ambos cargos.

El sevillano, estudió en el colegio Portacelli y se licenció en Derecho, pero antes incluso de cumplir la mayoría de edad, ya se había convertido en empresario. En sus inicios, abrió algunos establecimientos de ocio nocturno en su ciudad natal, más tarde se aventuró a dar el paso en Puerto de Santa María, La Antilla o Marbella. También se embarcó con algunos amigos en el negocio textil, con la apertura de una red de franquicias de moda infantil, además de una cadena de televisión local, una firma de distribución de material tecnológico o una compañía de alquiler de máquinas de rayos uva a domicilio.

Decidió emprender en solitario y montar su propia empresa con solo 25 años, aún sigue en pie y es desde donde vehicula todas sus operaciones. Se trata del Grupo Atenea Inversión (Gat), donde Varo es presidente y fundador. Desde ahí se ha centrado en cuatro sectores: turismo, inmobiliario, telecomunicaciones y tecnología. Sus inversiones se realizan desde dos sociedades que salen de la matriz: Gat Headquarters y Gat Technology.

2016, un año de aciertos

El directivo ha puesto el foco, principalmente, en compañías de base tecnológica sustentadas en modelos de negocios disruptivos y en nichos con alto potencial de crecimiento. Esto le llevó a convertir a PepePhone en el mayor operador móvil virtual de España. Varo desembarcó en la telco en 2012, cuando tenía 130.000 clientes y perdía 2 millones de euros. A los 4 años, él y su socio Javier Hidalgo lograron multiplicar por cuatro sus ingresos y aumentar el número de clientes a 500.000.

Ese mismo año (2016) vendieron la compañía por 158 millones de euros a MásMóvil. Con lo obtenido, se convirtió en accionista de Telefónica tras inyectar 40 millones de euros y actualmente, es el mayor accionista individual de la compañía. También apostó por Cabify donde realizó una doble inversión. Por una parte, entró en el capital de la compañía y, por otra, creó la sociedad Vector (de la mano de Cabify, que tenía un 30%) para gestionar grandes flotas de vehículos gracias a la explotación de licencias VTC.

Pero finalmente, en 2019, Varo vendió su 70% de Vector a Cabify a cambio de recibir acciones de la startup y reforzar la participación que tenía en la firma. En concreto, cedió sus 2.000 autorizaciones de este tipo de coches por acciones valoradas en más de 30 millones de euros.

Compromiso andaluz

Rosauro Varo también es miembro en la actualidad de la junta directiva del Círculo de Empresarios del Sur de España (CESUR). Además, no pierde ojo a las startups que nacen en Andalucía, en espacios como El Cubo de Telefónica. El mismo ha reconocido estar muy atento a todo lo que están haciendo los emprendedores sevillanos.

Más allá de su faceta empresarial, es Profesor del Máster en Finanzas y Banca de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla y ponente del Programa de Alta Dirección de Empresas e Instituciones Líderes de la San Telmo Business School, abordando materias como las Fusiones y Adquisiciones empresariales o la Economía Digital.

Su compromiso social lo vehicula a través del patronato de la Fundación ALALÁ, referente en el desarrollo de proyectos de integración social de colectivos en riesgo de exclusión en el sur de España.