Nombramientos

Joaquín Saurina, nuevo presidente ejecutivo de WiZink tras la salida de Iheb Nafaa

El banco afronta el relevo mientras busca dejar atrás seis años de pérdidas y reducir su dependencia de las tarjetas ‘revolving’,.

Joaquín Saurina asume desde hoy todo el poder ejecutivo de WiZink tras la renuncia de Iheb Nafaa como consejero delegado por motivos personales. Saurina, hasta ahora presidente no ejecutivo, pasa a ocupar el cargo de presidente ejecutivo y será el responsable de dirigir la entidad, aunque mantendrá la hoja de ruta trazada por Nafaa y aprobada por el consejo. Desde el banco aseguran que el relevo no implica cambios estratégicos, sino continuidad en un plan diseñado a cinco años cuyo principal objetivo es devolver a WiZink a la rentabilidad.

El nuevo presidente ejecutivo tendrá entre sus principales retos consolidar la recuperación de la entidad, que acumula seis años de pérdidas por la elevada litigiosidad asociada a las tarjetas ‘revolving’. WiZink perdió 53 millones de euros en 2025, aunque los números rojos se redujeron a tres millones en el primer semestre de 2026 y, según fuentes del banco, la entidad ya registraba resultado positivo en agosto. Desde 2020, las pérdidas acumuladas superan los 350 millones y la compañía ha destinado más de 600 millones a provisiones para hacer frente a las reclamaciones por los tipos de interés de estas tarjetas.

Una trayectoria ligada a la banca y a WiZink

Saurina conoce en profundidad la entidad. Se incorporó a su consejo de administración en 2019 como vocal independiente y ocupa la presidencia no ejecutiva desde enero de 2023. Antes pasó por Bankia durante la etapa de José Ignacio Goirigolzarri, donde formó parte del consejo de BFA, fue director territorial en Cataluña y miembro del Comité de Transformación. Previamente trabajó durante una década en KPMG. Su conocimiento de WiZink y del negocio ha llevado al fondo Värde Partners, que controla más del 75% del capital, a confiarle ahora el liderazgo ejecutivo.

Durante los últimos años, WiZink ha tratado de reducir su dependencia de las ‘revolving’ y diversificar su negocio hacia otros segmentos de financiación al consumo. Bajo el mandato de Nafaa, la exposición a estas tarjetas se ha reducido hasta representar la mitad de una cartera de crédito de 3.600 millones de euros, con mayor peso de actividades como la financiación de vehículos de segunda mano a través de Lendrock. Saurina continuará ahora esta estrategia mientras busca consolidar la recuperación de la entidad en España y Portugal.

Unicaja, al margen del relevo

El relevo se produce además mientras Värde mantiene abiertas las negociaciones con Unicaja para el posible traspaso de algunos activos de WiZink. La operación, que el banco malagueño confirmó en primavera, contempla, según fuentes cercanas al proceso, el interés por la plataforma de financiación al consumo y el negocio de tarjetas de crédito de Portugal, donde WiZink es líder. La entidad asegura que la salida de Nafaa responde exclusivamente a motivos personales y no guarda relación con estas conversaciones, que continúan abiertas.

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