Entre el viaje en el tiempo y el museo marítimo en movimiento, así es la XIX edición de la Puig Vela Clàssica que, hasta el 11 de julio, tiene lugar en Barcelona. Organizada por Puig y el Real Club Náutico de Barcelona, la competición se extenderá hasta el 11 de julio. Las regatas oficiales se disputarán de jueves a sábado, con el inicio de las pruebas programado cada día a partir de las 13:00 horas.
Las previsiones meteorológicas auguran unas jornadas inmejorables para la navegación. Aunque el intenso sol estival ha motivado alertas por calor en la zona, las clásicas brisas térmicas del mediodía barcelonés garantizarán vientos sostenidos de entre 8 y 15 nudos, unas condiciones ideales para el óptimo desarrollo de las pruebas en el agua.
En cuanto a los espectadores, la ciudad ofrece excelentes puntos de observación. Lugares como la playa de la Barceloneta, el Port Vell, el Port Olímpic o el puente del Maremàgnum se convertirán en gradas con vistas privilegiadas para contemplar el espectáculo
Joyas con historia: de Hollywood a la Guerra Fría
Más allá del ámbito deportivo, la verdadera esencia de esta regata reside en el incalculable valor histórico de las naves. Entre las joyas náuticas que surcarán las aguas barcelonesas destaca el Manitou, un balandro construido en 1937 que pasó a la historia como la «Casa Blanca flotante», al ser el refugio predilecto del presidente John F. Kennedy durante los tensos años de la Guerra Fría.
Junto a él navegará el Eilean, un majestuoso ketch de 1936 que alcanzó la fama mundial en 1982 tras protagonizar el videoclip de la canción Rio del grupo Duran Duran. Tras sufrir años de abandono varado en la isla de Antigua, la embarcación fue completamente restaurada en 2006 y hoy navega como un símbolo indiscutible de la recuperación del patrimonio marítimo europeo.

