La confirmación del fallecimiento del tercer menor rescatado el pasado viernes en la zona rocosa de La Cova del Gos ha sumido a Tarragona en un estado de conmoción absoluta. Lo que comenzó como una tarde de juegos entre seis amigos ha terminado de la peor forma posible, transformándose en una de las mayores tragedias marítimas que se recuerdan en el litoral tarraconense en los últimos años y obligando al Ayuntamiento a decretar tres días de luto oficial.
El suceso rompe trágicamente las estadísticas habituales de Protección Civil. Aunque la inmensa mayoría de los ahogamientos estivales suelen concentrarse en personas adultas o de edad avanzada, este golpe se ha cebado con la juventud de la ciudad, dejando rotas a tres familias y al tejido deportivo local, especialmente al club CD La Floresta, donde jugaba una de las víctimas.
Las reacciones políticas y sociales no se han hecho esperar. El propio presidente de la Generalitat, Salvador Illa, trasladaba este domingo su pésame y afecto a las familias, visibilizando el impacto de un suceso que trasciende lo local. Con estas tres muertes, la provincia de Tarragona eleva a siete las víctimas mortales en el agua en lo que va de año, encendiendo todas las alarmas apenas una semana después de haber iniciado oficialmente la campaña de baño.
Un rescate al límite que mantuvo en vilo a la ciudad
El trágico desenlace de este fin de semana es el resultado de un complejísimo e intenso dispositivo de rescate que arrancó la tarde del pasado viernes a las 15:20 horas, momento en el que un socorrista dio la voz de alarma al ver que tres menores de un grupo de seis no podían salir del agua en una zona de rocas ubicada entre las playas del Miracle y la Arrabassada.
A pesar del despliegue inmediato de los servicios de emergencia y de los esfuerzos titánicos de los sanitarios —que llegaron a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante 45 minutos en la misma arena—, la tragedia se ha ido cobrando la vida de los tres chicos de forma escalonada:
- Viernes: Fallece el primer menor, un niño de 12 años y capitán del CD La Floresta, en la propia playa al no responder a las maniobras de reanimación.
- Sábado: Se confirma la muerte del segundo menor, de 13 años, que había sido ingresado en estado crítico en el Hospital Joan XXIII.
- Domingo: El tercer chico, también de 13 años y que permanecía crítico en el hospital, pierde finalmente la vida tras dos días de lucha en la unidad de cuidados intensivos.
Mientras la ciudad procesa el dolor bajo el luto oficial, las autoridades recuerdan la extrema peligrosidad de los espacios rocosos no habilitados para el baño, especialmente en días donde el estado del mar complica el retorno a la orilla.

