Noruega ha reactivado la construcción del Stad Ship Tunnel, el que será el primer túnel del mundo diseñado para el tránsito de barcos oceánicos. El proyecto, impulsado por el Gobierno de Jonas Gahr Støre, atravesará la península de Stadlandet para conectar dos fiordos y ofrecer una alternativa segura al mar de Stadhavet, considerado uno de los tramos marítimos más peligrosos del Atlántico Norte. La iniciativa llevaba décadas debatiéndose en el país antes de recibir la aprobación parlamentaria en 2021.
La financiación para iniciar las obras ha sido incluida en la revisión del presupuesto nacional acordada por los partidos de centroizquierda del Parlamento noruego. Aunque el proyecto fue aprobado en 2021, quedó paralizado a finales de 2025 debido al fuerte incremento de los costes de los materiales. La nueva revisión presupuestaria ha permitido reactivarlo y retomar los trámites necesarios para el inicio de las obras.
¿Cómo será el túnel?
El túnel tendrá 1,7 kilómetros de longitud -2,2 kilómetros si se incluyen las estructuras de acceso-, 50 metros de altura y 36 metros de anchura. Además, contará con 33 metros de altura libre desde el nivel del mar hasta el techo y podrá albergar embarcaciones con hasta 12 metros de calado y 16 metros de manga. Será el primer túnel de la historia concebido específicamente para el tráfico marítimo oceánico, ya que los existentes hasta ahora estaban destinados a canales y vías navegables interiores.

La construcción arrancará a principios de 2027 y se prolongará durante unos cinco años, con una inversión estimada de 8.600 millones de coronas noruegas, unos 776 millones de euros. Los trabajos requerirán perforar y volar roca maciza desde ambos extremos de la montaña hasta conectar los dos frentes de excavación, una de las mayores obras de ingeniería civil acometidas en el país.
¿Cuál es su función?
La infraestructura busca resolver los problemas que genera el mar de Stadhavet, donde las tormentas afectan a la navegación alrededor de 100 días al año y pueden producir olas de hasta 30 metros que llegan desde distintas direcciones. Estas condiciones convierten la península de Stadlandet en un cuello de botella para el transporte marítimo, obligando a numerosos barcos a esperar durante días para continuar su ruta.
Actualmente, la Administración Costera Noruega evalúa las ofertas de los tres consorcios finalistas para adjudicar el contrato principal. Si el calendario previsto se cumple, el Stad Ship Tunnel estará operativo en torno a 2032. El Gobierno estima que la infraestructura reducirá hasta un 60 % el consumo de combustible y las emisiones asociadas al transporte marítimo en la zona, además de impulsar las industrias pesquera y acuícola, aliviar la presión sobre carreteras y ferrocarriles y favorecer el turismo en la región.

