La pérdida de cobertura es una de las preocupaciones de los navegantes desde el momento en que nos alejamos de la costa o cuando fondeamos lejos de la civilización. Y es más una ansiedad de la inmediatez, que nos tiene enganchados al móvil, que la necesidad de estar conectados. Nos olvidamos de la radio VHF que llevamos a bordo y que nos permite comunicarnos en emergencias. El canal 16 nos mantiene conectados y nos informa de avisos meteorológicos o peligros en nuestra zona de navegación.
Pero queremos más; no es un tema solo de comunicación marítima. Necesitamos llamar por teléfono, usar el correo, contestar los WhatsApp y, por supuesto, no perdernos nada de las redes sociales. A esta necesidad de comunicación le añadimos la nueva era de las cartas náuticas, que nos ofrecen un plus si están conectadas a internet. Orca, Navionics, C-MAP y otros nos añaden, si estamos conectados, capas en las cartas de datos meteorológicos, señales de AIS y otras informaciones en tiempo real.
¿Cómo resolvíamos esta conectividad hasta ahora? Complicado.
Solo teníamos soluciones como Iridium, Inmarsat o Thuraya, con velocidades muy bajas y con costes altísimos por cada dato transmitido.
Desde la aparición de Starlink en 2020, tenemos conectividad satelital a alta velocidad, con un coste asequible y desde cualquier punto del mundo. Tras este lanzamiento, comenzamos a ver embarcaciones con las antenas planas de Starlink acompañando al resto de antenas de la electrónica convencional.

Las primeras antenas eran demasiado grandes para instalarlas en embarcaciones de recreo y, además, requerían alimentación de 220 V. Pero en 2024, Starlink presentó la antena mini, con un diseño portátil y compacto, con la opción de alimentarla a 12 V, facilitando la instalación a bordo, incluso para ponerla en cubierta solo cuando la necesitamos, sin instalación fija. La antena mini tiene ahora un precio de 199 €. Se requiere tener una suscripción activa con una cuota que depende del servicio que necesitemos. Si no nos vamos a alejar 12 millas de la costa, la mejor opción es la suscripción “Itinerante 100 GB” por 40 €/mes (89 € con datos ilimitados). Tienen un “modo de espera” por 5 €/mes para los meses en los que no necesitemos usarla. Este modo ofrece una velocidad reducida de 0,5 Mb, suficiente para mensajes de texto, correo y llamadas por wifi.
Si queremos alejarnos más de 12 millas de la costa, tenemos que cambiar la suscripción a “modo marítimo”, facturado por uso, a un precio entre 1 y 2 € por GB. En una travesía a Baleares, por ejemplo, podemos activarlo antes de pasar esas 12 millas y desactivarlo al volver a estar a esa distancia del destino. En las pruebas de navegación costera realizadas con el modo itinerante, la velocidad era muy alta y no se perdió la conexión en ningún momento. La misma prueba con el modo de espera permitía usar aplicaciones de texto y hacer llamadas por wifi y por VoIP.
Este texto forma parte del número 5 de Nautik Magazine, que puedes encontrar en quioscos o en nuestra tienda

