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Los veleros autónomos se ponen a prueba en Ibiza rumbo a 2027

Universidades españolas ensayan en Sant Antoni los prototipos de navegación no tripulada para La Micro Ruta de la Sal

El primer test en condiciones reales de los veleros autónomos se enmarca en la futura celebración de La Micro Ruta de la Sal 2027.

La bahía de Sant Antoni de Portmany ha sido el escenario del primer test en condiciones reales de los veleros autónomos que competirán en 2027 en La Micro Ruta de la Sal, un desafío tecnológico que redefine la vela de larga distancia.

Ibiza, banco de pruebas para la vela autónoma

La bahía de Sant Antoni de Portmany acogió el pasado 5 de abril la primera exhibición en mar de prototipos de veleros no tripulados desarrollados por universidades españolas. La iniciativa se enmarca en la futura celebración de La Micro Ruta de la Sal, prevista para 2027, considerada la primera regata de altura para embarcaciones de navegación autónoma.

Durante dos jornadas de pruebas, los equipos pusieron a punto sus sistemas en un entorno real de regata, evaluando tanto el comportamiento de las plataformas como la eficacia de sus soluciones tecnológicas.

Prototipos universitarios en fase avanzada

Cuatro equipos participaron activamente en el evento con sus respectivos desarrollos: el ‘Vaucan’ de la Universidad de Cantabria, el ‘Saluca’ de la Universidad de Cádiz, el ‘Raig FNB’ de la Universidad Politécnica de Catalunya y el ‘Mam’, impulsado por tres centros educativos de Ibiza. A ellos se sumó la representación del equipo ‘Navy Sails’ de la Universidad de Cartagena, cuyo velero no pudo participar en el agua al encontrarse en fase final de construcción.

La convivencia entre los equipos durante los días previos favoreció el intercambio de conocimiento y la colaboración técnica, un aspecto clave en una disciplina aún en desarrollo.

El ‘Raid FNB’ y el ‘Saluca’ operaron mediante radiocontrol.

Ensayos en regata: velocidad frente a fiabilidad

El momento central del encuentro fue la regata de exhibición celebrada en la bahía ibicenca, concebida como un test funcional en condiciones similares a las de competición.

El ‘Raid FNB’ destacó como el prototipo más rápido, seguido del ‘Saluca’ y del ‘Vaucan’, un resultado coherente con la diferente superficie vélica de cada embarcación. Sin embargo, más allá de la velocidad, los equipos coinciden en que el verdadero desafío reside en garantizar la fiabilidad y la robustez de los sistemas en navegación prolongada.

Uno de los aspectos más relevantes de las pruebas fue el grado de autonomía de los sistemas de gobierno. El ‘Vaucan’ fue el único prototipo que navegó de forma completamente autónoma, sin intervención externa.

Por su parte, el ‘Raid FNB’ y el ‘Saluca’ operaron mediante radiocontrol, priorizando la validación progresiva de sus sistemas antes de afrontar una navegación plenamente autónoma en futuras fases de desarrollo.

El ‘Vaucan’ navegó de forma completamente autónoma, sin intervención externa

Sinergias con la Ruta de la Sal

La coincidencia con la celebración de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza permitió que más de 800 regatistas conocieran de primera mano estos desarrollos tecnológicos. Este intercambio entre navegación tradicional y nuevas soluciones autónomas aportó un valor añadido al evento.

El Club Nàutic Sant Antoni desempeñó un papel fundamental en la organización, facilitando infraestructuras, logística y apoyo en el agua para el seguimiento de las embarcaciones.

Con esta primera exhibición, comienza oficialmente la fase final de desarrollo de cara a la Micro Ruta de la Sal, que se disputará el 28 de marzo de 2027. El reto: completar un recorrido de 54 millas náuticas desde Ibiza hasta la península transportando un simbólico saco de sal.

Un desafío que exigirá no solo eficiencia energética y precisión en la navegación, sino también una fiabilidad total de sistemas en condiciones reales de mar abierta.

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