La XXXVIII edición de la Ruta de la Sal Rumbo Ibiza promete convertirse en una de las más espectaculares de la historia. Los casi 900 regatistas repartidos en 140 veleros ya han cruzado la línea de salida en sus dos versiones simultáneas: la que ha salido desde Port Ginesta, en Barcelona, y la que lo ha hecho desde el Real Club Náutico Dénia, ambas con un mismo destino final: el Club Nàutic Sant Antoni, en Ibiza.
La previsión es especialmente prometedora en la versión de Port Ginesta, ya que el parte meteorológico prevé unas espectaculares condiciones de viento que permiten aspirar a los veleros más potentes de la flota a mejorar el récord vigente, que está en poder del Caro, un Knierim 50 armado por Maximiliam Klink, desde 2011 con 13 horas, 18 minutos y 54 segundos. Hay dos candidatos principales para batir este récord: el Tapioca, un ICE 66 de José Agnaldo Andrade, y el Gymir, un Maxi Dolphin 65 de Manel Codina. El fuerte mistral de popa que predice el parte va a ser su principal aliado. Para batir el récord tendrían que cruzar la meta de Sant Antoni de Portmany antes de la 1:18:54 de esta próxima madrugada. La salida desde Port Ginesta se dio con un viento estable de entre 7 y 8 nudos procedente del 215.
“El barco que va a ganar esta edición va a ser el barco que arriesgue”, predecía antes de la salida un experto en La Ruta de La Sal Rumbo Ibiza como Óscar Chaves. El armador del Hydra-HM Hospitales, ganador tanto en tiempo real como en compensado en 2023, la última edición en la que participó, tiene muy clara la receta. “El parte aconseja navegar buscando el canal de viento que vuela hacia Ibiza, pero va a ser duro. Yo este año navego con la familia y no asumiré riesgos, pero quien lo haga se verá muy beneficiado”. Chaves tiene muy claras las razones del éxito de La Ruta de la Sal. “Las fechas son muy buenas, la organización es impecable y la han mimado mucho. Se trata fenomenal a los armadores y a los patrocinadores”, remata.
En la versión de Denia el parte de meteo arroja condiciones un tanto diferentes, que contemplan un role de norte a sureste acompañado de la lógica encalmada durante la transición entre vientos. “Este hecho es el que más va a condicionar la ruta desde Denia; de todos modos va a haber condiciones muy duras, con olas de tres metros y vientos que pueden alcanzar los 25 nudos, con lo que va a estar muy interesante”, advertía tras la reunión de patrones Román Martínez de Arenzana, oficial principal de la versión dianense. El comité dio la salida con unas condiciones perfectas, con viento estable del norte de unos 12 nudos de intensidad.
La flota que tomó la salida desde el Real Club Náutico Denia alberga nombres históricos de nuestra vela como Iñaki Castañer, que estrena la temporada con el siempre competitivo DK46. “La Ruta de la Sal es muy especial. Yo llevo 25 años viniendo y es el primer test de la temporada para ir afinando toda la maquinaria, además de tener una organización impecable”, destaca.
Otros barcos destacados de la flota de Denia son el Aviador, un First 53 de Gabriel Medem, o el Clem, un Swan 56 armado por Jaime Olazábal y Amanda Hartley, en el que ejerce como patrón Pedro Amengual. “Va a estar muy interesante esta edición porque el parte arroja muchas variables, con lo que incluso el factor suerte puede tener su influencia”, resume.
Patrocinada por el Consell d’Eivissa y cofinanciada con el fondo del Impuesto del Turismo Sostenible del Govern de les Illes Balears, la XXXVIII edición de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza sigue demostrando ser un gran desafío deportivo que pondrá a prueba la pericia, la resistencia y el espíritu de los regatistas de la vela de altura.

