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Meteorología | De la DANA al medicane: guía para entender los temporales en el mar

Fenómenos como DANAs, ciclones explosivos o medicanes ya forman parte del vocabulario habitual del parte meteorológico. Cada vez son más frecuentes e intensos y comprenderlos es clave para una navegación segura

Los temporales asociados a fenómenos extremos pueden sorprender y afectar a cualquier embarcación independientemente de su tipo y eslora. Foto: Getty Images

En los últimos años, palabras como ciclogénesis explosiva, medicane, DANA o gota fría, borrasca extratropical, galerna e incluso derecho se han hecho habituales. Aunque todas se asocian a situaciones meteorológicas severas, no significan lo mismo y sus consecuencias en el mar pueden variar mucho.

Ciclogénesis explosiva

Una ciclogénesis explosiva es una borrasca que se refuerza a gran velocidad, con un descenso muy marcado de la presión en muy poco tiempo. En latitudes altas la caída puede alcanzar los 24 hPa en 24 horas; en España suele situarse cerca de los 20 hPa en un día. Esto se traduce en rachas muy fuertes (a veces por encima de 140 km/h), precipitaciones intensas y un temporal marítimo significativo.

Suele aparecer en invierno y a comienzos de primavera, generalmente en el Atlántico, avanzando hacia la Península a través del golfo de Vizcaya.

Derecho: raro en europa

Un derecho es un fenómeno raro en Europa, pero puede resultar devastador. No se trata de un huracán ni de un tornado: es un conjunto de tormentas eléctricas muy bien estructuradas que avanza rápidamente y en trayectoria lineal, dejando a su paso una amplia franja de viento en línea recta.

Se considera derecho cuando esa banda de vientos dañinos supera los 400 km de extensión y las rachas pasan de los 92 km/h. En situaciones extremas pueden rebasar los 200 km/h. Su potencia puede equipararse a la de un huracán de categoría 3 o a la de un tornado F2.

Medicanes

La Aemet describe los medicanes como ciclones del Mediterráneo con características tropicales. Son borrascas marinas pequeñas pero potentes (por lo general de menos de 200 km de diámetro, muchas veces en torno a 100 km), con núcleo cálido, bandas de nubes en espiral y, en ocasiones, un “ojo” definido.

Suelen desarrollarse cuando se combinan aire frío en capas altas, escasa cizalladura vertical del viento y suficiente calor del mar (sobre todo en otoño e invierno). Son episodios poco habituales y muchos no llegan a tener fuerza de huracán. Aun así, pueden provocar rachas muy intensas y un estado del mar muy peligroso. El medicane Daniel (septiembre de 2023) fue especialmente relevante por su fuerte impacto en Libia.

«El futuro pasa por mayor variabilidad, cambios bruscos de viento y tormentas más severas»

Borrascas extratropicales

Son las que dominan el tiempo en España y Europa fuera del verano. Se forman en latitudes medias y altas y se distinguen por sus frentes (frío, cálido y ocluido). Según su intensidad, dejan lluvias fuertes, nevadas o incluso vientos muy severos. A veces se intensifican tan rápido que entran en la categoría de ciclogénesis explosiva, provocando temporales especialmente duros. Estas borrascas suelen ser mucho más grandes, pudiendo afectar a regiones enteras durante varios días.

Galernas cantábricas

Es un episodio de viento súbito e intenso, típico del mar Cantábrico, frecuente en primavera y verano. Su sello es la brusquedad: en minutos, un día calmado puede convertirse en un vendaval, con bajada rápida de temperatura y empeoramiento del oleaje. Tipos principales: galerna típica (entrada repentina de viento del noroeste con caída térmica), galerna frontal (ligada al paso de un frente frío) y galerna seca (sin lluvia, pero con viento y descenso térmico igualmente peligrosos).

En las más fuertes, el viento medio puede rondar los 80 km/h; si no superan los 60 km/h se conocen como galernillas. Pueden bajar la temperatura hasta 12 ºC en 20 minutos y elevar la humedad casi al 100 %.

DANA o gota fría

DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) y gota fría se usan para referirse al mismo fenómeno: una depresión en altura que puede disparar tormentas muy intensas si encuentra aire húmedo y un mar todavía cálido (típico de otoño). No todas las DANAs provocan inundaciones, pero cuando se alinean los ingredientes adecuados pueden ser devastadoras. Su comportamiento es famoso por ser errático, pudiendo quedarse casi estacionaria o moverse de forma irregular, lo que complica la previsión y aumenta el riesgo.

Futuro extremo

En un planeta más cálido, el mar y la atmósfera contienen más energía y más vapor de agua, lo que favorece episodios de lluvia más intensa y temporales más exigentes. Para la navegación, esto significa mayor variabilidad, cambios bruscos de viento y tormentas más severas.

Este texto forma parte del número 4 de Nautik Magazine, que puedes encontrar en quioscos o en nuestra tienda.