El evento anual en el Principado de Monaco ha sido descrito por sus organizadores como un “laboratorio” para “acelerar la transición energética”. Diseñado para que equipos universitarios de todo el mundo prueben, desarrollen y perfeccionen embarcaciones de energía alternativa, la Monaco Energy Boat Challenge ha atraído hasta la fecha a 43 equipos procedentes de 21 países.
En su 13ª edición, el evento se celebrará del 8 al 11 de julio de 2026 y transformará la emblemática marina de Montecarlo en un banco de pruebas en vivo para sistemas de propulsión de cero emisiones y navegación autónoma. Organizado por el Yacht Club de Monaco con el apoyo de la Prince Albert II of Monaco Foundation y socios de la industria como UBS, BMW y SBM Offshore, el evento ha evolucionado hasta convertirse en un auténtico banco de ensayos para estudiantes, investigadores e ingenieros navales.
El protagonismo recae en los equipos universitarios, que a menudo dedican años al desarrollo de embarcaciones prototipo equipadas con distintos tipos de propulsión sostenible. Estos prototipos compiten frente a la costa de la Riviera francesa, donde las averías y los desafíos técnicos no son infrecuentes en los diferentes circuitos de regata. Sin embargo, en ediciones anteriores los participantes han demostrado un notable espíritu de colaboración y deportividad, acudiendo con frecuencia en ayuda de equipos rivales. El objetivo común es claro: la descarbonización práctica por encima de la competencia feroz.

Bernard d’Alessandri, secretario general y director del Yacht Club, señaló que “la diversidad de perfiles y culturas” es un ingrediente clave del éxito del evento, junto con el formato “open source”, que garantiza que todas las soluciones propuestas sean accesibles para todos.
“Este evento es una plataforma de intercambio y de puesta en común de conocimientos. Al reunir a cientos de jóvenes ingenieros, reafirmamos una vez más nuestro compromiso de convertir a Mónaco en un campo de pruebas donde estudiantes, fabricantes e instituciones puedan trabajar juntos en soluciones sostenibles para las embarcaciones del mañana”, afirmó d’Alessandri.

Una iniciativa liderada por jóvenes
Más de 1.000 estudiantes y jóvenes ingenieros participan en el desafío durante el año previo al evento. Muchos equipos dedican varias temporadas a perfeccionar sus prototipos, superando la fase de prueba de concepto para acercarse a sistemas cada vez más maduros y próximos a la aplicación comercial.
La flota de 2026 refleja el estado actual de la propulsión alternativa. De las embarcaciones inscritas, 33 funcionan con sistemas totalmente eléctricos de batería, nueve incorporan tecnologías de hidrógeno y una está impulsada por metanol. Esta combinación ofrece una comparación poco habitual, en igualdad de condiciones, entre distintas estrategias energéticas dentro de los mismos formatos de regata.
Los equipos compiten en cuatro categorías, cada una centrada en un aspecto diferente de la navegación sostenible.

La AI Class, introducida en 2025, es el segmento de mayor crecimiento, con 11 equipos inscritos. Aquí, el foco se desplaza de la propulsión hacia la autonomía y la inteligencia a bordo. Las embarcaciones deben operar con altos niveles de autogestión, combinando sensores, sistemas de control y algoritmos avanzados capaces de tomar decisiones en el agua.
El equipo polaco AGH Solar Boat está desarrollando “redes neuronales” que permiten a su embarcación cartografiar el entorno, detectar obstáculos y planificar rutas en tiempo real. Mientras tanto, el equipo belga UGent Sailing trabaja en un sistema autónomo basado en IA diseñado para asistir en el pilotaje y las maniobras en entornos marinos de rápida evolución.

La Energy Class sigue siendo la columna vertebral del evento, con 26 equipos participantes. La SeaLab Class, con seis inscritos, ofrece una categoría para enfoques menos convencionales, incluido el prototipo propulsado por metanol.
Más allá de los prototipos universitarios, la Open Sea Class está abierta a embarcaciones de cero emisiones certificadas CE procedentes de la industria náutica, brindando a los fabricantes una plataforma para presentar soluciones listas para el mercado.
Aunque la competición es el eje central, el evento también integra presentaciones técnicas, intercambio de datos en formato abierto y un foro de empleo que conecta a los participantes con empresas del sector marítimo. Su celebración en Mónaco ofrece además ventajas prácticas, ya que constructores y diseñadores de yates con base en el Principado suelen asistir para ofrecer apoyo, asesoramiento y patrocinio. Esta regata poco convencional se ha consolidado como un entorno controlado donde las tecnologías emergentes se prueban públicamente y donde la próxima generación de ingenieros navales se enfrenta de primera mano a las exigencias reales de la descarbonización en el sector náutico.
