La naviera Baleària ha cerrado el ejercicio 2025 con unos resultados financieros sólidos, alcanzando 801 millones de euros en facturación y un EBITDA de 170 millones, impulsados por el crecimiento del tráfico internacional y la expansión de rutas estratégicas.
Resultados históricos en facturación y EBITDA
En 2025, Baleària ha registrado una facturación de 801 millones de euros, un 16 % más que el año anterior. Paralelamente, el EBITDA —resultado bruto de explotación— se elevó hasta 170 millones de euros, un incremento de 29 %, consolidando el crecimiento de la compañía en un contexto competitivo.
El beneficio neto también reflejó un avance notable, situándose en 63 millones de euros, más del doble que en 2024.
Claves del impulso internacional y expansión de rutas
El aumento de la facturación se ha visto especialmente favorecido por el crecimiento de líneas internacionales, con un incremento del tráfico en rutas hacia Marruecos y Argelia, que ha elevado la proporción de pasajeros extranjeros.
Durante el año, Baleària transportó 6,5 millones de pasajeros (+15 %) y 1,6 millones de vehículos (+11 %), consolidando la demanda tanto en conexiones nacionales como en el tráfico internacional.
Además, el volumen de carga ha crecido cerca de un 10 %, superando los 8,4 millones de metros lineales, un segmento estratégico que representa más de un tercio de la facturación.
La apertura de nuevas rutas y la incorporación de buques han mejorado la eficiencia operativa de la flota, permitiendo afrontar los costes derivados de las normativas medioambientales sin repercutir negativamente en la rentabilidad.
Las conexiones con el norte de África, tanto en viajeros como en carga, alcanzan una importancia tan considerable que rivalizan con el tradicional mercado de Baleares.

Compromiso con la sostenibilidad y futuro estratégico
Baleària también ha reforzado su apuesta por la sostenibilidad: más de la mitad de la potencia propulsora de sus barcos puede operar con gas natural o biogás, reduciendo emisiones de CO₂ por pasajero y anticipándose a sus objetivos de descarbonización para 2050.
La compañía mantiene además proyectos estratégicos, como la posible adquisición de Armas Trasmediterránea —pendiente de autorización— que ampliaría su presencia en rutas interinsulares y reforzaría su papel como operador marítimo nacional competitivo en Europa.
