La instalación de microarrecifes biomiméticos en el puerto deportivo Marina del Este, Granada, ha demostrado que los puertos pueden convertirse en aliados de la recuperación de la biodiversidad marina. Seis meses después de su colocación, un seguimiento científico confirma un incremento del 79 % en el número de especies y la generación de más de 14 kilos de biomasa, consolidando esta iniciativa como un caso de éxito en sostenibilidad portuaria.
Microarrecifes en puertos deportivos: una solución innovadora para la biodiversidad marina
El Puerto Deportivo Marina del Este ha dado a conocer los resultados del primer seguimiento científico de los seis microarrecifes biomiméticos instalados en sus aguas en abril de 2025. El monitoreo, realizado en octubre, revela una evolución claramente positiva del entorno marino dentro del puerto.
La actuación se ha llevado a cabo en colaboración con Ocean Ecostructures, empresa especializada en soluciones basadas en la naturaleza para entornos portuarios. Las estructuras instaladas, conocidas como Life Boosting Units (LBUs), están diseñadas para favorecer la colonización de organismos marinos y mejorar la calidad ecológica de espacios altamente antropizados.

Un 79 % más de especies gracias a los microarrecifes biomiméticos
Los datos del seguimiento científico muestran que, en apenas seis meses, los microarrecifes han sido colonizados por 34 especies distintas, frente a las 19 especies identificadas en la pared del puerto utilizada como zona de control. Este incremento supone un 79 % más de riqueza de especies, una cifra especialmente significativa en un entorno portuario.
Este rápido proceso de colonización confirma la eficacia de los microarrecifes como herramientas para regenerar la biodiversidad marina, incluso en espacios donde anteriormente la vida marina era escasa.

Ecosistemas marinos más complejos y en proceso de consolidación
Más allá del número de especies, el seguimiento científico revela una mayor diversidad funcional en las comunidades biológicas asentadas sobre las LBUs. En los microarrecifes se ha detectado la presencia de: fotótrofos (como algas que generan biomasa a partir de la luz solar), suspensívoros (organismos filtradores que contribuyen a la mejora de la calidad del agua) y especies omnívoras y carnívoras, esenciales para el equilibrio de la cadena trófica.
La coexistencia de estos grupos indica que los microarrecifes están favoreciendo la formación de ecosistemas marinos más completos, estables y resilientes dentro del puerto deportivo.
Fauna marina y biomasa: peces, refugio y fijación de carbono
El monitoreo también ha identificado la presencia de seis especies de peces utilizando los microarrecifes como refugio o zona de alimentación, cinco de ellas con interés comercial. La observación de ejemplares juveniles y adultos sugiere que estas estructuras empiezan a desempeñar un papel clave como hábitat marino dentro del puerto.
En términos de biomasa —la cantidad total de materia viva generada— los microarrecifes han alcanzado 14,2 kilos en solo seis meses. Este crecimiento refleja no solo una rápida colonización biológica, sino también una mayor capacidad del entorno para fijar dióxido de carbono y mejorar la calidad del agua.
Sostenibilidad portuaria: integrar la naturaleza en la gestión de los puertos
Para Manuel Raigón, director gerente del puerto deportivo Marina del Este, los resultados confirman el impacto real de este tipo de iniciativas:
“Los microarrecifes instalados en Marina del Este están generando vida en un espacio donde antes apenas existía, demostrando que los puertos también pueden ser parte activa en la recuperación del medio marino”.
La instalación y seguimiento de los microarrecifes se enmarca en la estrategia de sostenibilidad del puerto, orientada a integrar criterios ambientales en la gestión diaria. El proyecto continuará siendo monitorizado para evaluar su evolución a medio y largo plazo y su contribución a un modelo de puerto más sostenible e integrado en su entorno natural.
