Nautik Magazine

Un empresario gallego rescata del olvido el agua con gas del Titanic

Nacida en 1906 en Pontevedra, Agua de Lérez fue una de las aguas minerales con gas presentes en los grandes trasatlánticos del siglo XX, incluido el RMS Titanic. Hoy, la histórica marca gallega renace recuperando su legado marítimo

El regreso de Aguas de Lérez trasciende el relanzamiento de una marca: es la recuperación de un capítulo esencial de la historia naval y del comercio marítimo del siglo XX. Aguas de Lérez

En la era dorada de la navegación transoceánica, el agua que se servía a bordo era sinónimo de prestigio, salud y calidad. Entre aquellas marcas seleccionadas figuraba Agua de Lérez, una agua mineral natural con gas nacida en Galicia que formó parte de la vida a bordo del Titanic. Más de cien años después, esta histórica agua gallega vuelve al mercado reivindicando su estrecha relación con el mar.

Agua de Lérez y el Titanic: un vínculo con la historia naval

A comienzos del siglo XX, los grandes trasatlánticos no solo representaban un avance tecnológico, sino también un nuevo concepto de viaje. En ese contexto, productos como el agua mineral adquirían una importancia fundamental en travesías que duraban días o semanas. Agua de Lérez, embotellada en Galicia desde 1906, fue una de las marcas que alcanzaron ese nivel de reconocimiento internacional.

Su presencia en los suministros del RMS Titanic sitúa a Aguas de Lérez dentro del reducido grupo de productos seleccionados para los viajes más emblemáticos de la historia marítima. Un detalle que hoy refuerza su identidad y conecta directamente la marca con el universo naval y la cultura oceánica.

Del manantial al mito: Aguas de Lérez formó parte de los suministros del RMS Titanic, un privilegio reservado a los grandes iconos de la historia marítima. Foto: Robert Welch

Prestigio, bienestar y vida a bordo

En los grandes buques de pasajeros, el agua con gas era apreciada tanto por sus propiedades digestivas como por su carácter refinado. Agua de Lérez, con gas natural y perfil suave, encajaba en esa concepción del bienestar a bordo, especialmente en los espacios de primera clase.

Este vínculo con el Titanic convierte a la marca en un testimonio líquido de una época en la que el viaje marítimo era una experiencia total, donde cada detalle contaba.

Orígenes de Aguas de Lérez: Galicia como punto de partida

La historia de Agua de Lérez comienza en Pontevedra, junto al río Lérez, con la inauguración del Balneario del Lérez en 1906. El manantial que alimentaba el complejo proporcionaba un agua mineromedicinal con gas natural, valorada por su pureza y equilibrio mineral.

Desde sus primeros años, Aguas de Lérez se posicionó como una marca moderna, alineada con el auge del termalismo y la preocupación por la salud, logrando una distribución que trascendió el ámbito local y nacional.

El histórico Balneario de Lérez, en Pontevedra, célebre por sus aguas embotelladas, quedó reducido a ruinas tras su destrucción durante la Guerra Civil. Foto: Aguas de Lérez.

El relanzamiento de Agua de Lérez: volver a fluir desde el mar

El actual relanzamiento de Agua de Lérez nace con la voluntad de respetar la esencia de la marca y su relato histórico. Aunque el manantial original ya no está operativo, la nueva etapa se apoya en un agua gallega con características hidroquímicas similares, manteniendo el concepto de agua mineral natural con gas y mineralización muy débil.

La recuperación de la marca devuelve al presente una historia vinculada a Galicia, al agua y al mar, reforzando su posicionamiento como producto con memoria y vocación internacional.

Un agua pensada para la mesa y el viaje

La nueva Agua de Lérez se presenta como una opción orientada a la gastronomía, la hostelería y los espacios donde el agua forma parte de la experiencia. Su perfil suave, bajo en sodio y equilibrado conecta con las tendencias actuales de consumo consciente, sin perder el aura clásica asociada a los grandes viajes marítimos.

Agua de Lérez, patrimonio marítimo en botella

El regreso de Agua de Lérez no es solo el relanzamiento de una marca, sino la recuperación de un fragmento de la historia naval y del comercio marítimo del siglo XX. Su vínculo con el Titanic la convierte en un símbolo singular dentro del panorama de aguas minerales europeas.Hoy, Aguas de Lérez vuelve a navegar, conectando Galicia con el océano, el pasado con el presente y la cultura marítima con la mesa contemporánea.