El nuevo filme de Pablo Hernando se zambulle en las profundidades de la mitología de un thriller acerca de una asesina profesional, interpretada por Ingrid García Jonsson, actriz con la que el director ya trabajó en Berserker, que se ve envuelta en una trama teñida de gris de venganza y tráfico de objetos arqueológicos, que quién sabe, podrían ser la llave para la entrada a un mundo más fantástico.
Una ballena es una cinta de 108 minutos de duración que vuelve a sacar a flote la leyenda de aquellos monstruos que viven en los abismos más oscuros que acechan a la superficie. Siendo o de origen mágico o mitológico, puede que sean tan terroríficos en sí o, que más bien, simbolicen los entramajes del psique y alma humana. Existencialismos que nacieron en la novela Moby Dick de Herman Melville: «En lo más profundo de las cavernas del océano, hay un espíritu que todo lo devora.»
Hernando, principalmente motivado por regalar proyectos que invitan a sentir a través de lo audiovisual, pretende conquistar las salas de cine con esta película de ciencia ficción ambientada en el costumbrismo del norte español, a partir de una infusión de su folclore en un estilo neo-noir y de ‘un monstruo’ del diseñador francés Florent Desailly que hipnotiza a cualquier espectador con los escondites de su historia.
Rodada en los exteriores de Bilbao, ya está disponible en cines desde este pasado viernes 28 de mayo una de las nuevas revelaciones cinematográficas del año.
«¡Hacia ti me lanzo, oh ballena que todo lo destruyes pero que nunca serás conquistada!». Moby Dick de Herman Melville.