Un equipo de aventureros, arqueólogos marinos y técnicos ha localizado los restos del histórico «Endurance», el barco del explorador Ernest Shackleston que se hundió en la Antártida hace 106 años aprisionado por el hielo, según confirma en un comunicado el propio equipo explorador.

Los expertos han localizado los restos del barco en el fondo del Mar de Weddell, al este de la Península Antártica, utilizando drones submarinos. El equipo, ha tenido que luchar contra el hielo marino y las temperaturas bajo cero, buscando durante más de dos semanas en un área de 150 millas cuadradas alrededor del lugar donde se hundió el barco en 1915.

El Endurance, que tenía 43 metros de eslora y tres mástiles, ocupa ya un lugar destacado en la historia: su ubicación, a casi 3.000 metros de profundidad en aguas que se encuentran entre las más heladas de la Tierra, lo sitúa entre los naufragios más célebres que no se habían encontrado hasta hoy.

El líder de la expedición, John Shears, destaca que han hecho «historia polar con el descubrimiento del Endurance, y hemos completado con éxito la búsqueda de naufragios más desafiante del mundo«.

Entre las imágenes que facilitan los exploradores, se pueden observar partes increíbles del buque como la popa, con el detalle en dorado de la palabra «Endurance».

Cubierta de popa. Imagen © Falklands Maritime Heritage Trust / National Geographic

El «buen» aspecto que se encuentra en la embarcación no era del todo inesperada: dadas las aguas frías y la falta de organismos marinos que se alimentan de madera en el mar de Weddell, se preveía poder encontrar el barco en condiciones decentes.

La búsqueda del pecio, que ha costado más de 10 millones de dólares y cuyo donante se desconoce, se realizó desde un rompehielos sudafricano que partió de Ciudad del Cabo a principios de febrero.

Los sumergibles, alimentados por baterías, peinaron el fondo marino dos veces al día, durante unas seis horas cada vez. Utilizaron el sonar para escanear una franja del lecho marino liso, en busca de cualquier cosa que se elevara por encima de él. Una vez localizados los restos del naufragio, el equipo utilizó cámaras de alta resolución y otros instrumentos para realizar imágenes y escaneos detallados.

Arco de estribor. Imagen © Falklands Maritime Heritage Trust / National Geographic

Shackleton, una historia inolvidable

Shackleton partió de Inglaterra a bordo del Endurance con una tripulación de 27 personas en 1914, con destino a una bahía del Mar de Weddell que debía ser el punto de partida para ser los primeros en cruzar la Antártida.

Shackleton nunca llegó al polo ni más allá, pero su liderazgo en el rescate de toda su tripulación y sus hazañas, que incluyeron un viaje de 800 millas en barco abierto a través del traicionero Océano Austral hasta la isla de Georgia del Sur, lo convirtieron en un héroe en Gran Bretaña.

Shackleton tropezó con el hielo marino de Weddell, grueso y duradero, resultado de una corriente circular que mantiene gran parte del hielo en su interior. A principios de enero de 1915, el Endurance se quedó atascado a menos de 100 millas de su destino y estuvo a la deriva con el hielo durante más de 10 meses mientras el hielo lo aplastaba lentamente.

Cuando el barco se dañó, la tripulación acampó en el hielo y vivió en él durante meses pudiendo sobrevivir finalmente a la hazaña, una vez fueron localizados.

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