Nautik Magazine

Capricorn vuelve a Las Palmas: 73 metros de lujo y una historia entre multimillonarios

Valorado en unos 30 millones de euros, ha navegado bajo la propiedad de Sergey Brin, cofundador de Google, y del magnate singapurense Ong Beng Seng. Ahora, la identidad de su dueño actual es toda una incógnita.

Capricorn, cuyo nombre hace referencia a una de las constelaciones más antiguas del zodiaco, es también el antiguo yate de lujo del cofundador de Google, Sergey Brin. La embarcación ha regresado al Puerto de Las Palmas, donde ya hizo escala en octubre del año pasado. La embarcación, que también atracó en mayo de este año en Santa Cruz de La Palma, vuelve a destacar en el paisaje de la bahía de la capital grancanaria con sus 73 metros de eslora y su característica silueta alargada. No es la primera vez que visita las costas canarias, convertidas en una de las paradas de sus travesías entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Construido en 2009 por el astillero australiano Silver Yachts, especializado en la fabricación de embarcaciones de aluminio de alto rendimiento, el yate fue diseñado por el arquitecto naval Espen Øino, mientras que el interior lleva la firma de Silvestrin Design. Durante sus primeros años navegó bajo el nombre de Dragonfly, hasta que en 2011 pasó a manos de Brin. La embarcación alcanza una velocidad máxima de 27 nudos y mantiene una velocidad de crucero de 18 nudos, con autonomía suficiente para realizar largas travesías.

En cuanto a sus instalaciones, Capricorn reúne algunos de los servicios más exclusivos de la navegación de recreo. Cuenta con club de playa, sauna, jacuzzi, cine al aire libre, solárium convertible en pista de baile y helipuerto. Sus interiores permiten alojar hasta 14 invitados, atendidos por una tripulación de 16 personas. Una combinación de prestaciones que lo sitúa entre las grandes embarcaciones de lujo de su categoría.

De Sergey Brin a Ong Beng Seng

El primer propietario conocido del yate fue Sergey Brin, cofundador de Google, cuya fortuna Forbes estima en 213.900 millones de euros. Durante su etapa como dueño, la embarcación también protagonizó un episodio alejado del ocio de los multimillonarios: en 2015, tras el paso del ciclón Pam por Vanuatu, el entonces Dragonfly participó en labores humanitarias y de asistencia, transportando alimentos, agua potable y suministros médicos a las zonas afectadas.

En 2024, Brin vendió la embarcación por una cantidad que distintas fuentes sitúan en torno a los 27 millones de euros. Desde entonces, el yate figura vinculado a una sociedad denominada Aquatic Holdings, detrás de la cual se encontraría el entorno del empresario malasio Ong Beng Seng, uno de los grandes inversores del sector hotelero asiático, con intereses en marcas como COMO y Four Seasons. El magnate también es conocido por su papel en la llegada de las carreras nocturnas de Fórmula 1 a Singapur, junto a Bernie Ecclestone.

Aunque no se ha hecho pública la identidad del nuevo propietario ni el importe exacto de la operación, las estimaciones sitúan el valor actual del Capricorn entre los 25 y los 30 millones de euros. Ong Beng Seng, cuya fortuna se calcula en unos 1.400 millones de dólares.