Nautik Magazine

White Arrow, el superyate de Nuvolari Lenard que lleva el lujo residencial a alta mar

Sus casi 116 metros de eslora responden a una idea que va más allá de las escapadas ocasionales: ofrecer una residencia privada flotante en la que los propietarios y sus familias puedan pasar meses enteros.

El Proyecto White Arrow. (Foto de Nuvolari Lenard)

Con 115,82 metros de eslora, el Proyecto White Arrow tiene sin duda las proporciones de un superyate de gran envergadura. Pero lo que hace que este concepto recién desvelado resulte especialmente interesante es la filosofía que hay detrás. En lugar de ser un escaparate flotante diseñado para escapadas ocasionales, se ha concebido como una residencia privada en la que los propietarios y sus familias puedan pasar meses enteros.

El nuevo superyate es el último diseño del estudio italiano Nuvolari Lenard, desarrollado en colaboración con Moran Yacht & Ship. Su exterior presenta una silueta escultural, líneas limpias y amplios ventanales que conectan los espacios habitables con el mar que lo rodea. Tanto el diseño exterior como el interior se han concebido pensando en la personalización, lo que permitirá al futuro propietario adaptar el yate a su estilo de vida.

«El Proyecto White Arrow refleja este “sentimiento” cambiante, explorando cómo la escala, la arquitectura y el diseño pueden crear un entorno que resulte a la vez excepcional y profundamente habitable», afirma Carlo Nuvolari, cofundador de Nuvolari Lenard.

Nuvolari Lenard

Y hay mucho por lo que emocionarse a bordo. Según Moran Yacht & Ship, este concepto de 5.200 GT incluye una cubierta entera dedicada al propietario, un espacioso club de playa y una zona de bienestar equipada con sauna, baño turco y dos salas de masajes. Un gimnasio que ocupa toda la manga ofrece vistas panorámicas al mar, mientras que las instalaciones al aire libre incluyen una gran piscina, una hoguera e incluso una pista de pickleball de tamaño reglamentario. También hay un helipuerto y espacio en el garaje para cuatro lanchas auxiliares.

Para Nuvolari Lenard, sin embargo, la ambición va más allá de crear otro superyate espectacular. El estudio cree que, a medida que los propietarios pasan períodos más largos en el mar, el énfasis se está desplazando hacia la creación de espacios que ofrezcan el mismo confort, privacidad y sensación de pertenencia que un hogar en tierra firme.

«Un yate de esta envergadura te brinda una oportunidad extraordinaria, pero también una responsabilidad: crear algo que resulte coherente, natural y, en definitiva, humano», afirma Nuvolari.

Nuvolari Lenard

Quizás el aspecto más atractivo del Proyecto White Arrow es que gran parte del diseño queda abierto a la interpretación. Concebido como un punto de partida para un futuro propietario, más que como una propuesta definitiva, la distribución del yate, los interiores y la experiencia a bordo pueden personalizarse para adaptarse a las preferencias individuales.

«Los proyectos más interesantes no son necesariamente aquellos que llegan con todas las respuestas ya definidas», afirma Dan Lenard, cofundador de Nuvolari Lenard. «Son aquellos que establecen una visión sólida y dejan el espacio adecuado para que el propietario la haga suya».

Según Moran Yacht & Ship, ya se han completado los trabajos preliminares de diseño y desarrollo, lo que permite a un posible propietario avanzar hacia un contrato de construcción sin tener que empezar desde cero.

Para cualquiera que sueñe con crear su propia residencia privada flotante, el Proyecto White Arrow ofrece un emocionante punto de partida.

*Este artículo ha sido traducido de Forbes.com