El tratado entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar, que se empezó a aplicar de forma provisional desde el pasado mes de julio, reordena la llegada por mar al Peñón, una de las escalas más habituales de los yates en el Estrecho. La principal novedad es que la frontera efectiva se traslada del paso terrestre al aeropuerto y al puerto de Gibraltar. Quien llegue por mar (o por aire) pasará dos controles consecutivos: primero, las autoridades gibraltareñas; después, las españolas, que aplican el Código de Fronteras Schengen. Solo quien supere ambos podrá circular hacia España y el resto del espacio Schengen sin nuevos controles fronterizos.
Conviene matizar un punto que se ha repetido mucho: Gibraltar no entra en Schengen. Sigue fuera de la UE y del espacio Schengen, y lo que hace el tratado es aplicar allí determinadas normas de control de personas.
Tripulaciones que necesitan visado
Es el capítulo con más incertidumbre para el sector. Noonsite, la web de referencia entre navegantes, indica que los nacionales de países que normalmente requieren visado pueden ser autorizados a hacer escala en Gibraltar si llegan y salen en yate. Recuerda, eso sí, que los controles de entrada Schengen se realizan ahora en su frontera exterior, aérea y marítima.
En junio de 2025, cuando se anunció el acuerdo político, George Dyke, directivo de Incargo Shipping Gibraltar y de la Cámara de Comercio gibraltareña, advertía de que los tripulantes con obligación de visado serían los más afectados y de que las gestiones podrían requerir más trámites. Según esa información, hoy pueden transitar sin visado marinos de Filipinas, India o Sudáfrica, algo que se preveía que cambiaría. La misma fuente apuntaba que la figura del agente marítimo sería previsiblemente esencial.
IVA y avituallamiento
Gibraltar ha sido tradicionalmente un punto de aprovisionamiento y paradas técnicas libre de IVA, y eso cambia. El tratado crea un impuesto equivalente al IVA que arranca en el 15% y se alineará con los tipos comunitarios en un plazo de tres años. Afectará a servicios y suministros para yates, desde provisiones y repuestos hasta asistencia técnica. También hay reglas específicas para el tabaco.
El combustible, en cambio, debería mantenerse libre de impuestos al considerarse en tránsito, según Dyke. Noonsite añade que no es necesario despachar en Gibraltar para repostar si el siguiente destino es un puerto de fuera de la UE, y que su gasóleo es probablemente el más barato del Mediterráneo, salvo el de Marruecos.
Trámites y amarres
Los yates que se dirijan a Gibraltar deben completar una notificación previa en línea para Aduanas. Todos los barcos han de amarrar en una marina, y Noonsite señala que no hay tasas de despacho. En temporada alta, la web recomienda reservar amarre con antelación, porque algunas embarcaciones han sido rechazadas. La nueva marina de Ocean Village y la de La Línea deberían aliviar la presión.
Las escalas breves, de entre 24 y 48 horas, siguen sin resolverse. El sector reclama exenciones o procedimientos simplificados, pero hasta ahora no se ha anunciado ninguna concesión.
En el agua: cetáceos y medio ambiente
Noonsite recuerda que entre abril y agosto pueden encontrarse ballenas en el Estrecho, por lo que aconseja no superar los 13 nudos y mantener buena vigilancia, y pide prestar atención a la situación de las orcas. En el plano ambiental, el tratado prevé mayor coordinación en calidad de las aguas, residuos y contaminación marina, pero, según los expertos, no resuelve las discrepancias sobre rellenos, búnkering y vertidos, ligadas a la disputa de soberanía.

