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Absueltos los 11 activistas de Greenpeace juzgados por bloquear un buque gasero en Sagunto

Un juzgado de València absuelve a los 11 activistas que bloquearon en 2021 un buque gasero en Sagunto al considerar que no hubo violencia ni intimidación capaces de alterar gravemente la paz pública.

Bloqueo de la planta de GAS del puerto de Sagunto. FOTO: Greenpeace España

Un juzgado de Valencia ha absuelto a los once activistas de Greenpeace acusados de desórdenes públicos por bloquear la entrada de un buque gasero al Puerto de Sagunto en 2021. Así lo recoge la sentencia, difundida este 6 de octubre, que considera que no se aprecian «actos de violencia o intimidación idóneos para alterar gravemente la paz pública en los términos exigidos por el tipo penal».

La resolución, dictada por la magistrada de la Plaza 8 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de València, puede ser recurrida en apelación, según informa el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.

Se solicitaban cinco años de prisión

La Fiscalía pedía una pena de cinco años de cárcel para cada uno de los once acusados por un presunto delito de desórdenes públicos agravados. El caso se había convertido en uno de los más seguidos por las organizaciones de defensa de los derechos humanos y del medioambiente, y Greenpeace lo describía como el juicio más peligroso que se recuerda en Europa contra una protesta climática pacífica.

Los hechos se remontan a octubre de 2021, cuando el barco Esperanza de Greenpeace entró en el puerto de Sagunto para denunciar la llegada de un buque procedente de Estados Unidos cargado con metano. Tras varias horas de resistencia pacífica, según relata la organización, la Guardia Civil abordó la embarcación, cortó las anclas y la condujo a puerto.

Cinco años después, el juicio estaba previsto para el 23 de septiembre. Dos días antes, 40 activistas desplegaron en València una pancarta con forma de ojo gigante, de 26 metros de diámetro, sobre la cúpula del Hemisfèric, en la Ciutat de les Arts i les Ciències. Junto a ella colgaron otras dos con los lemas «The World is Watching» («El mundo está mirando») y «Activism is not a crime» («El activismo no es un crimen»).

Una pancarta en forma de ojo gigante corona el edificio del Hemisfèric, en València, el 21 de septiembre de 2026. FOTO: Álvaro Lagos/Greenpeace

Greenpeace había advertido de que, de producirse condenas, España se habría convertido en uno de los pocos países donde se ha encarcelado a activistas de la organización. Citaba como precedente el de Rusia en 2013, cuando 30 activistas permanecieron meses en una cárcel siberiana tras protestar contra los combustibles fósiles.

La directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, Eva Saldaña, ha celebrado el fallo: «Hoy respiramos con inmenso alivio y alegría, pero también con la convicción intacta de que nunca debimos llegar hasta aquí».

Saldaña ha calificado la sentencia como «la victoria de 11 personas valientes que han soportado cinco años de injusta incertidumbre por ponerse en pie pacíficamente ante los combustibles fósiles». Y ha añadido que la absolución «no es solo un triunfo para Greenpeace: es una victoria colectiva que frena la criminalización del activismo y refuerza el derecho a la protesta en un momento crítico para la democracia».

«La protesta pacífica es una herramienta imprescindible para defender nuestros derechos y nuestro futuro», ha subrayado. «Hoy la justicia confirma que la dignidad no se criminaliza. Seguiremos alzando la voz y actuando cada vez que haga falta».

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