¿Crees que la televisión no importa? Échale un vistazo al flamante presidente electo de los Estados Unidos. Queramos o no aceptarlo, hay personas que se ganan la vida (y muy bien ganada) aireando sus trapos sucios, abriendo las puertas de su casa a millones de telespectadores ávidos de carroña y quitándole a la expresión “vida privada” el adjetivo.

Para elaborar esta lista se han tenido en cuento los ingresos antes de impuestos procedentes no solo de los shows televisivos en los que participan, sino también de todo el merchandising que viene detrás: contratos publicitarios, acuerdos para promocionar marcas en sus redes sociales, anuncios, juegos, aplicaciones, libros y cualquier otro lucrativo negocio que llene sus bolsillos.

Para ser elegibles en esta lista las estrellas debían haber participado en un reality show entre junio de 2015 y el mismo mes de 2016, que el programa en cuestión tratase sobre su vida; es decir, que no fuese un concurso o un juego, estilo Master Chef.