1. “A veces la mejor manera de dar un buen golpe es dar un paso atrás, pero da otro más y habrás perdido la pelea”. Con esto nos dimos cuenta de lo importante que es prepararnos ante lo inhóspito, pero también que arriesgar se hace necesario en nuestras tomas de decisiones.

2. “Conoce tus debilidades y también tus fortalezas”. Saber cómo trabajas, actúas, reaccionas y te comunicas será la mejor forma de evitar altercados futuros. Para eso conócete a ti mismo antes de lanzarte a un reto. Tendrás grandes defectos, pero haz que reluzcan tus virtudes.

3. No te eches demasiado para atrás, lo justo para tomar impulso. Eastwood le enseñó a Swank que luchar era vital, pero que reconocerse las victorias lo eran tanto igual. Cuando no haya nadie alrededor para aplaudirte tus logros, hazlo tú mismo.

4. Apréciate y valora lo que haces. Si no sabes realizar una tarea o te sale incompleta, fíjate en la parte que hiciste bien, reconforta, ¿no? Ahora te queda menos por aprender. Valórate y ten en cuenta tus logros, son más de los que crees.

5. “La magia de arriesgar todo por un sueño que nadie excepto tú ves”. Esta frase podría resumir la historia de la boxeadora, quien sabía lo que quería pero parecía ser invisible para el resto. ¿A quién le importa lo que piensen los demás si al final del día te sientes completo contigo mismo?

6. “No te hagas un espectador de tu propia vida”. Con esto aprendimos que debemos de ponernos a prueba diariamente si queremos llegar a donde deseamos. Eres más resistente y fuerte de lo que piensas. Dalo todo y no dudes pero recuerda: protégete en todo momento.