València, la primera ciudad española en alzarse como Capital Mundial del Diseño estrenará en 2022 un reconocimiento que tendrá impacto en toda la región. Esta distinción que el jurado de la World Design Organization otorgó a la capital del Turia en 2019 sirve como broche a décadas de trabajo y capacidad de innovación impulsado por un ecosistema empresarial que ha hecho del diseño su motor en sectores muy diversos.

El diseño y la cultura valenciana están conectados: sus calles rebosan arte, con rincones que arrojan propuestas sorprendentes a la mirada del paseante y que conectan, de forma novedosa, con la tradición mediterránea.

Al hablar con representantes de empresas valencianas de diversos sectores que tienen el diseño como punto de encuentro, se llega a una conclusión: la historia pesa y abre paso a la innovación tanto en el diseño industrial como en la arquitectura, en el interiorismo o en la ilustración. Y el diseño aporta valor, tanto a los negocios como a las personas. Lo importante ahora es aprovechar esta oportunidad para abrirse al mundo y cerrar proyectos a largo plazo.

¿Dónde están los orígenes de esta impronta? Para José Pérez, director de Diseño Artístico y Marketing de Punt Mobles, “València ha estado llena de arte, arquitectura y artesanía desde hace siglos, lo que nos proporciona hoy por hoy una gran cultura en el diseño”. También el saber hacer, el trabajo manual, la mentalidad de abordar cada mueble y cada proyecto como si se tratase de una escultura, estudiando el material para crear piezas de calidad, atemporales y que emocionen..

“Esa frescura mediterránea unida a la creatividad hacen que sea una ciudad referente a nivel internacional. Han surgido muchos estudios jóvenes que aportan y suman a todo el trabajo que se está desarrollando en el resto de España”, explica José Manuel Ferrero, director creativo en estudi{H}ac, especializado en diseño de producto, arquitectura interior y montajes efímeros.

La tradición no es un freno, sino un motor de creatividad y fuente de inspiración. “En València tenemos una diversidad creativa muy amplia, tanto en diseño gráfico, en cerámica, en muebles, incluso la creatividad artesanal que viene del mundo de las fallas. Aquí existe una conexión muy alta de la artesanía, el trabajo manual, el textil y con el diseño y la conceptualización más actual”, señala Ana Illueca, maestra ceramista.

Precisamente la cerámica y la industria de la seda también son claves para Jorge Timoteo, gerente de Pixelarte, que desde hace 17 años se dedica al branding y al diseño de identidad corporativa. Estar lejos de las principales urbes, donde las grandes empresas tienen sus sedes, no es una desventaja. “Muchos vienen de otras ciudades referenciados sobre el buen trabajo de diseño que se desarrolla en Vàlencia: de Texas, Bali, Bélgica o Londres y de países aún más sorprendentes, como Etiopía o Pakistán”, explica.

Vistas de la ciudad de València. (Cedida)

La unión y el intercambio generacional son pilares fundamentales. “Nuestro principal valor es estar asociados, desde las distintas disciplinas. Mediante las asociaciones de diseño hemos logrado crear relaciones con diseñadores más mayores, de las que podemos aprender los más jóvenes”, señala la diseñadora gráfica e ilustradora Sabina Alcaraz.

Lo que ahora está viviendo la ciudad es el resultado de varias décadas de trabajo. Kike Correcher, director creativo de Filmac, especializada en comunicación y diseño gráfico, echa la vista atrás hasta mediados de los ochenta, cuando se impulsaron las primeras asociaciones y políticas institucionales. “Está el efecto La Nave, la creación de la IMPIVA (Instituto de la Pequeña y Mediana Industria Valenciana) y la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana (ADCV)… Se crea una comunidad compacta en torno al diseño, con comunicación, con puentes entre generaciones y un entendimiento entre distintos ámbitos del diseño gráfico e industrial”, recuerda.

Diseño de Filmac para Castelló. (Cedida)

La idea de Vàlencia como polo mundial del diseño también se debe al talento de los propios creadores y a la concienciación de la industria para que entendieran que el diseño es clave en su éxito comercial. “En el diseño de producto, gráfico, de moda, en todos, vivimos una cierta madurez y hemos tomado conciencia de todo el trabajo que hemos hecho. Hay ilusión y todavía tenemos mucho que contar”, explica Ana Ramón, gerente y diseñadora de Isho Design, empresa de diseño de interiores y arquitectura.

Diseño en València: estética y funcionalidad

El diseño valenciano no está vinculado únicamente a lo estético, sino también a la funcionalidad que conecta con las necesidades de las empresas y con el usuario final. El diseño en el sector del mueble, del automóvil, del textil, entendido como la herramienta para generar ideas y productos fáciles de utilizar, elaborados con métodos productivos tradicionales o innovadores, es una fuente de innovación.

“En Vàlencia hemos sido capaces de convertir el diseño en valor económico, con impacto tanto en la gente como en el propio territorio”, explica Alegre

Además de tradición y técnica, hay emprendimiento y creatividad industrial. El informe “Análisis de la economía valenciana y el sistema valenciano de innovación”, publicado a finales de 2020 y que toma como referencia el Regional Innovation Scoreboard, señala que de un total de 238 regiones europeas, la Comunitat Valenciana se encuentra en una posición fuerte en dos indicadores: solicitud de registro de marcas comerciales (en novena posición) y solicitud de registro de diseños industriales (en la posición 21).

“En Vàlencia hemos sido capaces de convertir el diseño en valor económico, con impacto tanto en la gente como en el propio territorio”, explica Marcelo Alegre, cofundador de Alegre Design, empresa de diseño de productos en prácticamente todos los sectores.

¿Y la formación? En la Comunitat hay numerosas escuelas de diseño, como la Universidad CEU Cardenal Herrera, la escuela de Artes y Oficios (actualmente EASD Valencia), la Universidad Politécnica de València. También en Castellón. Ahí está el origen de un elevado porcentaje de talleres y estudios muy potentes, que aportan innovación y diferenciación a nivel local, nacional e internacional. 

“La profesionalidad con la que se trabaja a la hora tanto de crear como de llevar a ejecución cada proyecto es una labor muy reconocida y se observa en los resultados”, destaca Ferrero, que pone en valor la posibilidad de que los ciudadanos valencianos descubran, entiendan y valoren el diseño como una fase clave en la industria. 

La capitalidad, precisamente, permitirá llegar a la ciudadanía e interconectar a creadores, fabricantes, centros de conocimiento e instituciones públicas con empresarios de distintos sectores para generar mayor retorno a la región. Para Sabina Alcaraz, actualmente se vive un momento dulce porque las empresas ya entienden que el diseño les aporta valor y que les ayuda a incrementar su facturación. 

Más oportunidades para el diseño en València

A partir de 2022, se abre un camino lleno de oportunidades. “Aquí hay una marca València muy potente. Somos un signo de calidad en el diseño, también gracias a que tenemos grandes profesionales como Nacho Lavernia o Pepe Gimeno, referentes en el diseño gráfico a nivel internacional con marcas de primer nivel” reflexiona Jorge Timoteo, que menciona también a la revista Gráffica, de Víctor Palau y Ana Gea, medio en español de referencia en este sector desde hace 10 años. 

La Valencia World Design marcará un antes y un después porque evidenciará la calidad del trabajo de los diseñadores valencianos en todo el mundo y será un activador de voluntades, de ideas y proyectos con un respaldo institucional y con un soporte económico inéditos. Un ejemplo de ello es el proyecto ADN Cerámico, que en una primera fase desarrollará un mapeo de los ceramistas para generar sinergias y visibilizar el sector.

Diseño de Isho Design para un restaurante. (Cedida)

La sensación generalizada es que se están fraguando muchas iniciativas en torno a la capitalidad de València, con iniciativas de largo recorrido, que transformarán el sector mismo, pero también la sociedad. “Tendremos una colaboración institucional más sólida, con iniciativas como la creación de un consejo, la creación de la figura del Director de Arte en el ayuntamiento, el lanzamiento de una fundación en torno a al diseño”, detalla Correcher.

“El diseño se entenderá como un cambio, una verdadera evolución a nivel socioeconómico, medioambiental y social. Y vamos a ser referentes en todos esos campos”, vaticina Ana Ramón.

Artesanía e innovación, arte y diseño, vanguardia y tradición, economía y sostenibilidad… El verdadero valor del diseño valenciano es que está directamente conectado con la sociedad y con la industria, gracias a su capacidad para vincular creatividad e inteligencia y para transformar el mundo que nos rodea.

Todo apunta a que València, con sus iniciativas empresariales, su cultura y su talento, ha logrado posicionarse como un referente mundial en el diseño, situando a España en una posición destacada en el mapa internacional. Quien recorra la ciudad podrá comprobarlo paso a paso, en cada experiencia y en cada mirada.