Los miembros de la casa italiana de moda de lujo Gucci no están contentos la película House of Gucci.

El largometraje, que está dirigido por Ridley Scott y que se encuentra en fase de producción, incluye a Al Pacino, Lady Gaga y Adam Driver entre su reparto.

“Horrible” y “feo”. Así se refieren hacia el elenco de la película los familiares de la firma, cuyo estreno está previsto para noviembre por la Metro Goldwyn Mayer.

La cinta cuenta la historia de Patrizia Reggiani, juzgada y condenada por orquestar el asesinato de Maurizio Gucci, su ex marido y antiguo jefe de la casa de moda Gucci y nieto del diseñador de moda y fundador de la empresa Guccio Gucci.

Discrepancias con el reparto 

La principal queja de la familia tiene que ver con las apariencias, que en el mundo de la moda es lo que más importa.

“Estamos realmente decepcionados”, declaró Patrizia Gucci, prima segunda del fallecido Maurizio Gucci, a Associated Press.

“Hablo en nombre de la familia. Están robando la identidad de nuestra familia para obtener un beneficio, para aumentar los ingresos del sistema de Hollywood”, sentenció.

La conmoción de los Gucci tras ver las fotos del plató se dirige especialmente al reparto de Al Pacino como Aldo Gucci, que fue una figura clave en el crecimiento mundial de la marca de moda. Tampoco ha gustado la idea de Jared Leto como Paolo Gucci, que entre otras contribuciones creativas diseñó el logotipo de la doble G de la empresa.

“Mi abuelo era un hombre muy guapo, como todos los Gucci, y muy alto, con ojos azules y muy elegante”, dijo Patrizia. “Lo interpreta Al Pacino, que ya no es muy alto, y esta foto lo muestra gordo, bajito, con patillas, muy feo. Vergonzoso, porque no se parece en nada a él” declaro Patrizia Gucci a Associated Press.

Que Jared Leto aparezca con la cabeza calva fue “horrible, horrible. Todavía me siento ofendida”, añadió.

Crimen y glamour

House of Gucci cuenta la historia del asesinato en 1995 de Mauricio Gucci, de 46 años, cuando llegaba a su oficina de Milán, a manos de un sicario contratado por su exmujer, Patrizia Reggiani, a la que había dejado por otra mujer.

Fue declarada culpable y condenada a 29 años de prisión tras un juicio muy público que cautivó a Italia a finales de los 90. Llamada la “viuda negra” por los medios de comunicación italianos, salió de la cárcel tras 17 años en 2016.

Reggiaini fue una sospechosa inmediata ya que había amenazado abiertamente con matar a Gucci tras su separación. Debido a la falta de pruebas, el crimen tardó casi dos años en resolverse. Fue un chivatazo lo que llevó a su detención en 1997, junto con otras cuatro personas, incluido el sicario.

Para entonces, la empresa ya no estaba bajo el control de la familia Gucci, tras décadas de luchas entre los herederos. Maurizio, que se había hecho cargo y se convirtió en director general en 1992, se había visto obligado a venderla al banco de inversiones Investcorp, con sede en Bahrein (que más tarde fue comprado por el grupo francés PPR, que ahora es Kering), un año antes de su muerte.

Maurizio, que poseía el 50% de las acciones de Gucci, había sido acusado por sus familiares de falsificar las firmas de los documentos que le otorgaban la mitad de la empresa a la muerte de su padre. En algún momento sus acciones fueron congeladas y la empresa quedó bajo el control de custodios designados por el Estado.

Celos, codicia, locura

Todo tipo de teorías rodean los posibles motivos del asesinato de Patrizia Reggiani: celos, codicia, envidia y locura. La conclusión más aceptada es que estaba furiosa con Maurizio por haber vendido el negocio familiar.

El asesinato que según The Guardian “coincidió con un emocionante resurgimiento de la imagen de la marca a mediados de los 90” ha continuado desde entonces, eclipsando los recuerdos del crimen. Hasta ahora.

Associated Press ha informado que los bisnietos de Guccio Gucci, que fundó la casa de moda de lujo hace un siglo en Florencia, están apelando al cineasta Ridley Scott para que respete el legado de su familia.

¿Un culebrón o un falso documental?

El director de fotografía de la película, Dariusz Wolski, ha descrito la película House of Gucci como un “culebrón”.

“Es una tragedia kitsch, divertida y trágica, como una telenovela de alto nivel”, ha declarado a Indie Wire. “Con un reparto también loco”.

Unas declaraciones que parecen no haber gustado a los herederos de la firma de lujo.