No es la primera vez que Maison Margiela y Reebok colaboran juntos. Ya en 2020 debutaron como íntimos amigos y, desde entonces, la relación no ha hecho más que fortalecerse; y de la amistad forjada nace ahora la nueva silueta de zapatilla: Club C Maison Margiela.

Esta nueva colaboración representa la versión más destilada hasta la fecha de los códigos estilísticos de ambas firmas. Una zapatilla que se basa en los códigos revolucionados por John Galliano, director creativo de Maison Margiela, a la vez que plasma los principales señas de identidad de la casa parisina a través de uno de los diseños más icónicos de la marca de ropa deportiva, Reebok.

Esta mezcla de conceptos satisface el deseo de ofrecer un complemento tan estético y estiloso como funcional. La deportividad al servicio de la moda, y viceversa, coexistiendo en un diseño contemporáneo y atemporal. Así, ‘Club C Maison Margiela’ fusiona algunos de los detalles más distintivos de la Maison y Reebok.

Modelo de zapatilla ‘Club C Maison Margiela’ de la colaboración entre Maison Margiela y Reebok.
Modelo de zapatilla ‘Club C Maison Margiela’ de la colaboración entre Maison Margiela y Reebok.

Su lanzamiento original, en 1985, históricamente ha tendido puentes entre el deporte y la moda convirtiéndose en una de las siluetas más icónicas de la firma deportiva, con esa ‘C’ mayúscula como abreviatura de ‘Champion’. Sin duda, una zapatilla pensada, diseñada y lanzada para ganar.

El modelo de zapatilla ‘Club C Maison Margiela’ está disponible en dos colores: blanco y negro.
El modelo de zapatilla ‘Club C Maison Margiela’ está disponible en dos colores: blanco y negro.

La ‘Club C Maison Margiela’ está disponible en dos colores, blanco y negro, y lleva aplicada una de las técnicas más representativas de la francesa, la llamada trompe l’oeil o trampantojo. La zapatilla está construida a partir de una sola pieza de piel lisa cuya parte superior viene estampada con una imagen escaneada de la ‘Club C original’ de Reebok, con el fin de crear un curioso efecto visual e imitar cada costura, curva y sombra de su antecesora. Un efecto de 2D que refleja la tendencia de Maison Margiela de difuminar las líneas entre realidad y artificio.