Para el resto ha sido Crema, C. Tangana, y, ahora, El Madrileño. Para algunos simplemente Antón Álvarez, Pucho.

Escribir sobre C. Tangana es complicado porque C. Tangana ha sido muchas personas. También muchos estilos de música. Quizá haya sido la forma de mostrar al público su metamorfosis personal, por esto de que nacer y morir pensando lo mismo es imposible.

De sus inicios, con Agorazein, queda poco. Ya no hay rap. Tampoco peleas con los Chikos del Maíz, a los que acusó de ser “la puta de Pablo Iglesias”. Y hablando de Pablo Iglesias, el vicepresidente también contribuyó a su ascenso meteórico, aunque de forma involuntaria.

Hay que remontarse a 2015, cuando  un polémico –y desconocido– C. Tangana saca una canción, Nada, que recomienda al líder de Podemos via Twitter. Iglesias le contestó con un escueto “Disculpa man, somos más de Common que de Drake”. A partir de ahí todo fue in crescendo, como el mismo C. Tangana reconoció.

Han pasado seis años entre esos tweets y ‘El Madrileño’, su último trabajo. Por el camino, un sinfín de éxitos más. Entre ellos ‘Mala Mujer’, ‘Bien Duro’, o ‘Antes de morirme’, que realizó con su entonces pareja, Rosalía a la que, por cierto, también ayudó a producir ‘El mal querer’.

Ahora ha decidido rescatar al chulo que lleva dentro, pero al chulo madrileño. A esos que te alfombran con claveles la Gran Vía y te bañan con vinillo de Jerez. Chulo madrileño porque, cómo bien dice su nombre artístico, Antón Álvarez es de Madrid.

Criado en una familia de clase media en un piso entre la Ermita del Santo y Puerta del Ángel. Un apartamento, como escriben en Vanitatis, al que dijeron adiós a finales de 2000 para asentarse en Pozuelo de Alarcón, uno de los municipios más ricos de España y situado a las afueras de la capital.

“No fui un niño bien. Los buenos días en mi familia llegaron cuando yo era adolescente y mi padre cambió de coche a un Alfa Romeo”, explicó en una entrevista para El País Semanal.


Antón Álvarez senior, periodista 

Siempre discreto con su vida personal –la mantiene alejada del personaje–, Antón Álvarez no hace muchas declaraciones sobre su familia. Su padre, que se llama como él, es periodista. Durante muchos años trabajó en Cinco Días pero, a finales de los 90, se alejó del oficio para fundar su propia agencia de comunicación, Evercom.

De carácter reservado, pocos en la oficina saben que es el padre de una de las estrella más prometedoras del país. “Antón es una persona muy discreta, es imposible saber nada de su vida. No presume de hijo, de hecho, nunca habla de él. Cuando le preguntas por su vida, contesta con monosílabos”, cuenta un compañero del patriarca a Vanitatis.

Pero tampoco es un secreto. El artista ha dado visibilidad a la empresa familiar participando en una mesa redonda en la que se hablaba sobre las formas de comunicar en las distintas generaciones. Un ámbito en el que, como se ha visto, C. Tangana es experto porque solo una figura como él era capaz de levantar a la juventud al ritmo de Campanera o de El Pescaílla. Él y, claro, Rosalía.

Madre maestra y responsable de las cuentas 

Su madre, Patricia Alfaro, es experta en Educación Infantil. Consultora educativa, creó y desarrolló un portal web que pone en red a las distintas escuelas infantiles en España. Además, tal y como declaró C. Tangana, es ella la que lleva las cuentas.

Sin embargo, aunque siempre en un segundo plano, Patricia participó en uno de los vídeos musicales de C. Tangana. Además se convirtió en protagonista de algunas de las polémicas declaraciones de su hijo. Al parecer, a la madre de C. Tangana no le gustaron las palabras que su hijo dedicó al Rey. 

“El Rey soy yo, el Rey es un gilipollas, la madre del Rey me come los cojones, la que ahora llaman Reina era una presentadora de la tele, y eso es lo que sigue siendo para mí, y que me metan a mí también en la cárcel que me voy a ir a Bélgica a hablarles desde allí”.

Rápidamente, El Madrileño publicaba un texto en sus redes sociales en el que pedía perdón: “Hoy como muchos domingos he ido a comer a casa de mi madre. Ella aguanta los disgustos que le doy delante de toda España. No sé si alguna vez habéis salido en todos los medios de comunicación de vuestro país insultando a un rey, pero es una situación que a una madre definitivamente no le gusta. Por un lado, tiene miedo de que te metan preso y, por otro, has dejado en evidencia toda la educación que ella te ha dado“.

Una madre es una madre y seas famoso o no, siempre hay que tenerla contenta.