En una noche concebida para celebrar la creatividad, la identidad y el futuro de la moda, había un elemento que, incluso antes de cruzar la puerta de Forbes House, marcaba el tono de lo que estaba por venir. En la entrada, como una declaración de intenciones, el Mercedes-Maybach recibía a los invitados con la misma elegancia silenciosa con la que entiende el lujo: sin estridencias, pero imposible de ignorar.
Porque hay objetos que no solo se exhiben, sino que definen una experiencia. Y el Mercedes-Maybach fue precisamente eso: la antesala perfecta a una velada donde la estética, la artesanía y la innovación se daban la mano.

La presencia del Mercedes-Maybach en Forbes House no fue casual. Forma parte de una historia que este año celebra más de 140 años de innovación, desde el primer vehículo con motor de combustión interna —el Benz Patent-Motorwagen— hasta las más avanzadas interpretaciones del lujo contemporáneo.
Ese diálogo entre pasado y futuro estuvo presente en cada detalle. Porque si algo define a Maybach es su capacidad de reinterpretar la tradición para proyectarla hacia adelante, exactamente igual que hace hoy la industria de la moda. Lujo que se siente, no se explica.
El Mercedes-Maybach no busca impresionar: busca emocionar. Y lo consigue a través de un lenguaje propio donde cada elemento tiene un propósito. El icónico capó, coronado por la estrella de Mercedes-Benz en posición vertical, introduce un diseño que combina herencia y sofisticación contemporánea, con detalles como la aleta cromada o el exclusivo grabado con el patrón MAYBACH. En el interior, el cuero napa blanco cristal envuelve el espacio con una sensación de calma y precisión artesanal, elevando la experiencia a un nivel casi sensorial.


Los asientos, con su nuevo diseño floral y respaldos metálicos con inscripción MAYBACH, reflejan una obsesión por el detalle que conecta directamente con el universo de la alta costura: piezas únicas, pensadas para ser vividas. Incluso las llantas —disponibles en diseño clásico de cinco orificios o en multirradio— o los acabados MANUFAKTUR, cuidadosamente seleccionados, hablan de algo más profundo: la personalización como nueva definición del lujo. Más que un coche, un statement.
En el contexto de Forbes Fashion Week, donde se debatía precisamente sobre artesanía, identidad y experiencia, el Mercedes-Maybach no era solo un vehículo expuesto. Era una idea hecha objeto. Un recordatorio de que el lujo contemporáneo ya no se mide únicamente en materiales o prestaciones, sino en la capacidad de contar historias, de conectar con quien lo experimenta y de ofrecer algo verdaderamente único.
Por eso, su presencia en la entrada de Forbes House no fue simplemente estética. Fue simbólica. Porque antes de hablar de moda, de belleza o de futuro, los invitados ya habían entendido algo esencial: Que el verdadero lujo comienza en cómo llegas.
