Britney Spears vuelve a estar en el punto de mira tras el estreno del documental Framing Britney Spears de la plataforma Hulu y el New York Times.

La película hace un recorrido por la vida de la estrella del pop, desde su infancia en Kentwood hasta el acoso que sufrió por parte de los medios de comunicación o sus problemas con las drogas y los paparazzi.

Pero el punto más polémico es el relativo a su tutela, que le corresponde desde 2008 a su padre, Jamie Spears, y que le otorga legalmente el derecho a gestionar su carrera, su atención médica y sus finanzas, incluidos los pequeños gastos personales.

El acuerdo legal –que está en el centro del movimiento #FreeBritney– comenzó tras una serie de crisis mentales públicas por las que se acabó designando a su padre como su tutor al determinar el juez que ella no estaba capacitada para tomar sus propias decisiones.

Ahora, la cantante lucha por retirarle a su progenitor todos los poderes que ejerce sobre ella y sus bienes. “Mi cliente me ha informado de que tiene miedo de su padre”, declaró el abogado de Spears, Samuel D. Ingham, en el tribunal en noviembre, tal y como publicó Associated Press. “No volverá a actuar si su padre está a cargo de su carrera”.

#FreeBritney

Los seguidores de la estrella de los 90 piden que sea liberada de la tutela legal a la que lleva 12 años sometida, primero bajo el poder de su padre y después de su administradora, Jodi Montgomery.

12 años en los que la artista ha producido cuatro discos y tres grandes giras por lo que muchos creen que se trata más de un abuso y explotación a la cantante que una ayuda para salvaguardar su salud mental.

Es a partir de ese momento cuando surge una movilización para apoyar a Britney, ya no solo entre sus fans, también se han sumado a la causa personaliades como Miley Cyrus, Paris Hilton o Sarah Jessica Parker, entre otros.

Desde el estreno del documental, el 5 de febrero, el hashtag #FreeBritney se ha utilizado en 251.291 tuits, un aumento del 377% con respecto al periodo de cuatro días posterior al estreno, según la empresa de análisis ListenFirst.

Spears, por ahora, no se ha pronunciado al respecto y tan solo ha tuiteado:”Recordad, no importa lo que creamos saber sobre la vida de una persona, no es nada comparado con la persona real que vive detrás de la lente!!!!”.

Un patrimonio de 60 millones de dólares

Forbes estima que el patrimonio Britney  está valorado en unos 60 millones de dólares. Según los documentos judiciales revisados por la revista el año pasado mostraron que Spears tiene 56,5 millones de dólares invertidos en varias cuentas, negocios y bienesmuebles, mientras que el resto está en efectivo.

Ese dinero lo consiguió gracias a su lucrativa carrera de tres décadas como estrella del pop. Según Billboard, ha vendido casi 150 millones de discos en todo el mundo.

No solo eso. A los discos y los programas hay que sumarle las giras mundiales que la superestrella realizó a lo largo de su carrera: un total de 10 por las que le llegaron a pagar cifras de hasta siete números en cada concierto.

En las Vegas, donde estuvo cuatro años, recaudó 13,7 millones de dólares, según Caesars Entertainment. Los acuerdos de licencia y patrocinio, incluida su línea de perfumes Fantasy, le hicieron sumar a esas astronómicas cifras varios millones más.

En total, según Forbes, ha ganado más de 30 millones de dólares durante ocho de los últimos 20 años, de los cuales solo se embolsa un pequeño porcentaje.

Se calcula que el 25% de sus ingresos brutos van destinados a agentes, managers y abogados; una vez pagados, al menos el 40% restante termina en impuestos locales y federales.

Además, cada año paga medio millón de dólares de manutención a su ex marido, Kevin Federline, y su padre cobra el 1,5% de los ingresos brutos de la residencia de Las Vegas, lo que reduce sus ingresos.

Mas los millones que desembolsado en honorarios legales relacionados con los juicios de su tutela que no tienen pinta de terminas (por el momento).