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El IVA cultural, la palanca pendiente para que el mercado del arte español compita en Europa

El Círculo de Empresarios propone un IVA cultural reducido y una nueva Ley de Mecenazgo para impulsar el talento, fortalecer las galerías y dinamizar la industria artística.

Galería de arte. (Foto: Dannie Jing)

España tiene ante sí una oportunidad clara para reforzar su ecosistema cultural y creativo. Así lo plantea el Círculo de Empresarios en una reciente Toma de Posición en la que propone avanzar hacia un marco fiscal más competitivo y alineado con Europa para el mercado del arte, situándolo como un motor de valor económico, proyección internacional y cohesión social.

El debate no es menor. En la actualidad, la compraventa de obras de arte en España —especialmente a través de galerías y profesionales del sector— está sujeta a un IVA del 21%, una cifra muy superior a la aplicada en los principales países de nuestro entorno. Italia grava estas operaciones al 5%, Francia al 5,5%, Portugal al 6% y Alemania al 7%. Esta diferencia no solo condiciona la competitividad del mercado español, sino que influye directamente en la capacidad de artistas, galerías y coleccionistas para desarrollar su actividad en el país.

Desde el Círculo de Empresarios se subraya que esta situación representa una anomalía dentro del propio sistema cultural español. Mientras libros, cine, teatro o música disfrutan de tipos reducidos de IVA, las artes plásticas continúan tributando al tipo general. Corregir esta asimetría permitiría equiparar el arte al resto de industrias culturales y reforzar su papel como bien de interés general.

Más allá del impacto fiscal, la propuesta apunta a un cambio de enfoque. Reducir el IVA del arte no se concibe como una merma recaudatoria, sino como una inversión estratégica. Un marco más favorable incentivaría la actividad de las galerías, facilitaría la entrada de nuevos coleccionistas, favorecería la circulación de obras y ayudaría a consolidar ferias y eventos internacionales en España. Todo ello contribuiría a ampliar la base del mercado y a generar efectos positivos a medio plazo en términos de empleo cualificado, profesionalización y visibilidad internacional.

El beneficio sería especialmente relevante para los artistas jóvenes y emergentes, uno de los colectivos más afectados por el actual marco fiscal. Un entorno más accesible permitiría mejorar su inserción en el mercado, reducir barreras de entrada y fomentar el desarrollo de carreras creativas sostenibles sin necesidad de buscar oportunidades fuera del país.

En este contexto, el Círculo de Empresarios insta a avanzar en la transposición de la Directiva europea 2022/542, que habilita a los Estados miembros a aplicar tipos reducidos de IVA al arte. La creación de un “IVA cultural reducido”, alineado con Europa, se presenta como una medida concreta, viable y coherente con la estrategia cultural comunitaria.

La reflexión va más allá del IVA. La organización señala la necesidad de acompañar esta reforma con una Ley de Mecenazgo moderna y eficaz que impulse la financiación privada de la cultura y fomente la creación de colecciones, tanto públicas como privadas. Un ecosistema sólido requiere estabilidad normativa, incentivos claros y reconocimiento institucional del valor del arte.

España cuenta con talento creativo, patrimonio cultural y una posición privilegiada para convertirse en un referente artístico internacional. Ajustar su marco fiscal no es solo una cuestión técnica, sino una decisión estratégica para liberar todo ese potencial y situar al arte en el lugar que le corresponde dentro del proyecto cultural y económico del país.

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